El fiscal general, Cándo Conde-Pumpido, y el jefe de la Policía, Francisco Javier Velázquez, han dado por superada la polémica. / Atlas
Los partidos piden explicaciones
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha exigido a Rodríguez Zapatero que dé una explicación "ya" sobre las quejas del fiscal general del Estado. El dirigente 'popular' considera que este asunto es "de una enorme gravedad y muy preocupante" hasta el punto de que Rodríguez Zapatero "tiene la obligación de explicar lo que pasa".
La diputada de Unión, Progreso y Democracia, Rosa Díez, ha reclamado al fiscal general que se vaya "a su casa" después de haber tenido la "desfachatez" de "culpar" a la Policía de no seguir las instrucciones de la Fiscalía cuando ésta le pidió que investigase a ANV y al PCTV. Para Díez, es una "desvergüenza absoluta" que Conde-Pumpido critique a la Policía cuando fue él quien comparó las ilegalizaciones con un "Guantánamo electoral".
El portavoz del PNV en la Comisión de Interior del Congreso, Emilio Olabarría, ha reclamado a Pumpido que aporte más datos sobre la supuesta "falta de fidelidad" de la Policía con la Fiscalía en la investigación de la listas electorales de partidos vinculados a ETA, ya que, a su juicio, de confirmarse esa actitud sería "gravísima".
El fiscal general había asegurado que este cuerpo no colabora para acabar con las listas electorales de ETA
El máximo jefe policial y el responsable del Ministerio Público comparecen juntos para dar por cerrado el asunto
Los sindicatos policiales condenan la "irresponsabilidad" y "extrema gravedad" de las declaraciones del fiscal general
El número dos de Rubaclaba asegura que el Ministerio defenderá a las Fuerzas de Seguridad de "ataques injustos"
El conflicto entre la Fiscalía y el Ministerio de Interior había estallado tras unas declaraciones de Conde Pumpido contra la Policía. El máximo responsable del Ministerio Público había reprochado a este cuerpo su falta de colaboración a la hora de
perseguir las listas electorales de ETA. Las palabras de Pumpido no sólo han provocado el inmediato desmentido policial; también los grupos parlamentarios se han apresurado a pedir explicaciones a Rubalcaba. Al final, el máximo jefe policial y el responsable del Ministerio Público han comparecido juntos para dar por cerrada la polémica.
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, y Cándido Conde-Pumpido han coincidido en un seminario sobre terrorismo internacional que se celebraba en San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Velázquez ha asegurado que se ha tratado de un "pequeño problema procedimental que ya está arreglado", mientras que Conde-Pumpido ha añadido que se ha tratado de una "pequeña descoordinación" que "no se ha a volver a producir". "No hay mal que por bien no venga. Y en este caso que el problema haya surgido en un desayuno informativo va a permitir que esa pequeña descoordinación existente no se vuelva a producir", ha asegurado el fiscal general del Estado.
Velázquez y Conde-Pumpido, que han llegado a San Lorenzo de El Escorial en una misma comitiva pero en coches separados, han insistido ante los periodistas en dar por zanjada la polémica surgida esta mañana tras las declaraciones del fiscal general. "Lo importante es que la información llegó en su día a la Fiscalía y se ilegalizaron esos partidos", ha reiterado Velázquez ante la atenta mirada del fiscal general, que a continuación ha dejado claro que la Policía colabora de "forma espléndida" con la Fiscalía y siempre ha hecho una "magnifica investigación". Conde-Pumpido ha insistido en que se ha tratado de un mero "problema puntual" que "ya está resuelto" tras hablar esta mañana con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el propio Velázquez.
Desmentido previo de Interior
Antes del apretón de manos y el abrazo entre Velázquez y Pumpido, la Dirección General de Policía y Guardia Civil hacía público un comunicado para "aclarar" el flujo de las investigaciones sobre los procesos de ilegalización de listas de
D3M y
Askatasuna para las pasadas elecciones vascas. Según la Dirección General, la Policía hizo llegar su investigación a la Fiscalía del Supremo "a través" de la Audiencia Nacional, ya que esas pesquisas se enmarcaban en un sumario instruido por un Juzgado de ese tribunal. Además, Interior recuerda que "una parte" de esas investigaciones fueron utilizadas en la demanda ilegalización presentada contra las listas de las dos candidaturas vinculadas a ETA.
Los sindicatos policiales también se han pronunciado: habían condenado la "irresponsabilidad" y "extrema gravedad" de las declaraciones del fiscal general y reclamaban al ministro del Interior que "dé la cara" y le desmienta. "El señor Conde-Pumpido ha incurrido en una deslealtad de consecuencias imprevisibles al acusar públicamente a nuestro Cuerpo de no responder a las peticiones informativas cursadas por sus fiscales", ha señalado la Confederación Española de Policía (CEP) en un comunicado. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha indicado en otra nota que, ante una acusación tan grave, el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba "no puede permanecer ni un minuto más en silencio" y tiene que dar las explicaciones oportunas, a lo que ha añadido que el fiscal general debe rectificar de inmediato o "ser cesado en su puesto por irresponsable".
Silencio de Rubalcaba
Rubalcaba no se ha pronunciado. Tampoco lo ha hecho el número dos de Interior, el secretario de Estado de Seguridad. Antonio Camacho ha eludido referirse a las polémicas declaraciones de Pumpido y se ha limitado a apuntar que el Ministerio de Interior defenderá tanto a la Policía como a la Guardia Civil de "todos los ataques injustos que puedan producirse".
En la Comisión de Interior del Senado, Camacho respondía así al senador del PP Luis Peral, que le había preguntado sobre las palabras del fiscal general. El secretario de Estado ha asegurado que no valora declaraciones que "desconoce" al considerarlo "peligroso", aunque añadía: "No tenga ninguna duda de que los responsables de Interior defenderán, como lo hemos hecho los últimos cinco años, de todos los ataques injustos que puedan producirse tanto a la Policía como a la Guardia Civil".
Poco antes, la Comisión se había suspendido durante unos minutos a petición del compareciente para tratar un asunto de "urgencia" con el ministro Rubalcaba, según señaló el presidente de la comisión. En ese tiempo, Camacho mantuvo una conversación telefónica supuestamente con el titular de Interior.