El presidente del Gobierno y el líder de la oposición cerraron ayer filas para defender al nuevo Gobierno vasco que liderará Patxi López, al que, antes de tomar posesión, ETA ha puesto ya en su diana al considerarlo un «objetivo prioritario», según anunció la banda terrorista en su último comunicado.
José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que los etarras no conseguirán «nada con amenazas», salvo su «desprecio», y expresó su «más rotundo rechazo» a las advertencias lanzadas por la organización en el documento difundido el pasado domingo. En él, los terroristas se reafirman en su «compromiso de seguir golpeando a los enemigos de Euskal Herria» y consideran que el de López será «el Gobierno del fascismo y de la vulneración de derechos». Incluso llevan a tildar al candidato a lehendakari por el PSE de «caudillo» y apuntan que no reconocerán «ninguna legitimidad democrática» al nuevo Gabinete.
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, recalcó que la banda «no conseguirá nunca sus objetivos» e hizo un llamamiento «a la unidad y a la solidaridad» con los socialistas vascos. Pajín, que reseñó que «desgraciadamente las intimidaciones de ETA no son nuevas», quiso recalcar que «no conseguirá nunca sus objetivos». «No daremos ni un solo paso atrás. Todos y cada uno de los que amenazan acabarán en la cárcel», expresó al transmitir el mensaje que Zapatero lanzó ante la ejecutiva de su partido.
Mariano Rajoy no dudó en tender la mano al candidato del PSE y le aseguró que cuenta con el respaldo de todo el PP en su etapa en Ajuria Enea. El líder popular, que calificó el comunicado de la banda de «deleznable y lamentable», fue directo en su mensaje: «Que sepa el señor López y todos los que forman parte de su Gobierno que estaremos a su lado contra la organización terrorista», aseguró.
Desalojar a ANV
En este escenario, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, aprovechó para reclamar a Zapatero y a Rajoy que busquen el consenso para suscribir de manera conjunta una «fórmula» que permita desalojar «de inmediato» a ANV de los ayuntamientos que gobierna. «La deslegitimación de los violentos es imprescindible para lograr la paz en Euskadi», señaló.
Por su parte, Patxi Zabaleta, coordinador general de Aralar, partido al que ETA critica en su comunicado, aseguró ayer que su formación no reconoce «liderazgos de ningún partido y menos aún de una organización armada» y reiteró su llamamiento al «diálogo político». «En este pueblo la necesidad de entendimiento mutuo es cada vez mayor. Hay ciertos mensajes que están obsoletos», apuntó Zabaleta.