Con los ojos como platos. Así se han quedado numerosos vecinos de Vitoria al descubrir las nuevas líneas de Tuvisa. La compañía afrontará este año una reorganización sin precedentes. Los viajeros tendrán que andar más para llegar a una parada, pero esperarán menos tiempo al urbano. ¿La razón? Que las diecisiete líneas actuales se fundirán en siete grandes itinerarios que evitarán los rodeos. La flota sumará diecisiete nuevos vehículos y la espera de los pasajeros en las marquesinas menguará de los quince minutos actuales a sólo diez. Esta transformación será la punta de lanza del Plan de Movilidad Sostenible, que busca potenciar el transporte público a costa de reducir el uso del coche.
EL CORREO ha contactado con los líderes vecinales de la ciudad para pulsar su opinión acerca del proyecto. Algunos están expectantes y todos aplauden sin reservas las frecuencias anunciadas. Eso sí, hay once barrios en los que las nuevas líneas han levantado ampollas. Sus portavoces lamentan que los urbanos dejarán de pasar por el corazón de estos distritos, por lo que dejarán varias zonas «aisladas». Algunos han recogido firmas, otros plantean soluciones concretas y hay quien ha arrojado la toalla ante «el desastre que se avecina». Estos son sus argumentos.
TXAGORRITXU
Presentan una alternativa
«Tiene que pasar por San Viator y por Chile»
La puesta en marcha del tranvía supuso la supresión de la línea 13 de Tuvisa y desde ese mismo momento el barrio de Txagorritxu levantó la voz. Fue el primer aviso. Ahora, al analizar el nuevo mapa de Tuvisa, la asociación Miguel de Unamuno ha decidido tomar la iniciativa. La agrupación ha enviado una propuesta por escrito al Ayuntamiento en la que plantea «que el urbano entre en la calle San Viator para atender al colegio del mismo nombre y a Luis Dorao, además de al centro cívico y a las Hermanitas de los Pobres». También exige que Tuvisa pase por la calle Chile, «algo lógico, porque es donde está el ambulatorio». El secretario del colectivo, José Manuel Lastra, cree que así «se acabaría por fin con toda esta polémica. Estamos dispuestos a aportar soluciones».
SANSOMENDI
Quejas por escrito
«La gente quiere que pare en Paula Montal»
Los vecinos de Sansomendi critican que el urbano deje de pasar por sus calles centrales, sobre todo por Paula Montal. El portavoz del barrio, Julio Baceiredo, confía en que la filosofía del Plan de Movilidad «dará buen resultado». Pero eso no quita para que avise de que «la gente empieza a quejarse de que no quiere que las nuevas paradas sólo estén en Antonio Machado y en la Avenida de los Huetos». Los residentes creen que el centro del barrio queda «aislado» y se lo comunicarán «por escrito» al Ayuntamiento.
SAN MARTÍN
Recogida de firmas
«Tiene que entrar a las Conchas»
Otra voz discordante. Las asociación de vecinos de San Martín ha iniciado una recogida de firmas para exigir que las nuevas líneas de Tuvisa pasen «por las Conchas y la zona de 'los pintores'». El presidente, Bernar Mendizábal, dice que «los residentes que viven entre las traseras del colegio y las vías del tren serán los más afectados. Merecen que el urbano se acerque más a ellos».
LAKUABIZKARRA
Decepción tras la alegría del tranvía
«Nos quedamos sin autobús; así de claro»
«Es un desastre, y lo peor es que no nos van a dejar opción». El presidente de la asociación de Lakuabizkarra, Carlos Sevillano, critica que los nuevos trayectos de Tuvisa dejen «tantos espacios en blanco» en la ciudad. Recuerda que en su barrio la actual periférica sube hasta Blas de Otero, pero después del cambio previsto en los recorridos «habrá que ir hasta el Gobierno vasco». Las familias de Ibaiondo, vaticina, «quedarán en tierra de nadie». ¿Solución? Usar el flamante tranvía que estrenaron el 23 de diciembre. Sevillano subraya que «ahora se demuestra que si peleamos tanto para que el metro ligero viniera al barrio, era por algo. Nos quedamos sin autobús, así de claro».
ZARAMAGA
Convoca una reunión
«¿De qué sirve si luego tienes que andar más?»
Zaramaga tiene demasiadas dudas sobre Tuvisa. «¿De qué sirve llegar antes en un autobús que da menos vueltas por Vitoria si luego tienes que andar el doble para llegar a casa?», se pregunta Celia de Vicente, de Bizigarri. La asociación convocará una próxima reunión para analizar al detalle cómo llegarán los urbanos al barrio. «Las paradas quedan en las afueras, sobre todo al volver. Es muy posible que al final tengamos que plantear mejoras», añade. Fernando Cuesta, de Iparralde, exige «información clara y concisa, porque hay muchísima confusión».
ARANBIZKARRA
Harán una petición en breve
«Que se mantengan las paradas»
Residentes en los barrios de Aranbizkarra y de sus zonas limítrofes, como Aranzabela y Aranbide, están «muy enfadados» por la supresión de numerosas de las paradas de las calles Andalucía, Burgos, Joaquín Collar u Obispo Ballester. «Queremos que se mantengan las de esas zonas y vamos a pedírselo al Ayuntamiento. Es muy difícil que se deje de usar el coche si no hay transporte público de calidad», apunta Alicia Martínez del Campo, de la asociación Zazpigarren Alaba.
ABETXUKO
Reunión con el Gabinete Lazcoz
«Sin autobús no nos quedamos»
Los primeros planes descartaban aproximar alguna línea de urbano hasta allí, pero los vecinos de Abetxuko están hoy un poco más tranquilos. La razón es que el lunes mantuvieron una reunión con el concejal de Tráfico y presidente de Tuvisa, Joaquín Esteban. «Nos garantizó que tendremos servicio, que están estudiando las opciones. Sin autobús no nos podemos quedar. Desde la ermita hasta la parada del tranvía haynovecientos metros con un terreno empinado», anuncia satisfecha Paquita San Bartolomé, del colectivo Uribe Nogales.
ASTEGUIETA
No quieren perder su conexión
«Si la quitan se armará una buena»
Que lo dejen como está. Es la única petición que Cándido Monje, presidente de la junta administrativa de Asteguieta. El núcleo pide al Consistorio que mantenga la parada actual, la única que permite a los trescientos vecinos del pueblo trasladarse a la ciudad. «Si no, habría que andar 1.500 metros hasta la de Mercedes. Ya he avisado, si nos dejan sin línea, se arma buena», advierte. El Gabinete Lazcoz quiere atender esta demanda, pero da por hecho que «las frecuencias no serán como en el resto de Vitoria, porque el número de población es menor».
BETOÑO
Proponen un carril bus
«Su opción es peligrosa y lejana»
En Betoño también echan chispas. «Ahora, la línea llega al centro del pueblo. Con este plan quieren sacarla y colocarla en la rotonda de la Duna. Su opción es peligrosa por el tráfico y lejana», critica la presidenta de la junta administrativa, Miren Fernández de Landa. En su lugar, propone crear un carril bus en Portal de Betoño, en sentido contrario a la circulación y con una parada enfrentada a la actual. «Así nos facilita el viaje directo de ida a Vitoria. De otra forma nos costaría una hora de autobús. Y esta sugerencia cuenta con el respaldo de KREA y la Fundación Sancho el Sabio», recalca.
ARIZNABARRA
Logran un cambio, pero piden más
«Enfadados, pero resignados»
Han conseguido que la futura línea 6 atraviese el barrio por Castillo de Fontecha, pero aún tienen una espina clavada. «Nos gustaría que hubiera dos paradas junto a la residencia de mayores y el polideportivo, en Teodoro González de Zárate. Ya nos han dicho que es casi imposible. Los vecinos estamos enfadados, pero resignados». La portavoz del colectivo, Ana Osaba, lamenta la pérdida de unas combinaciones actuales, «estupendas, como nunca antes habíamos tenido».
BATÁN-MENDIZORROZA
Quieren más de una línea
«Que nos dejen la periférica»
Los residentes de esta zona de Vitoria no se resignan a decir adiós al servicio que les permitía trasladarse «al resto de barrios de la ciudad. Por eso, consideran una «faena» que «reduzcan la movilidad actual -con cuatro trayectos-, a uno sólo, el de circunvalación interna, y más siendo una zona con tantos equipamientos deportivos», denuncia Javier Sáez de Vicuña, portavoz de los vecinos. También lamenta «la falta total de información. Tan sólo sabemos las cosas de oídas».