Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 9 febrero 2012

Política

detención de Ekaitz Sirvent

El aparato de falsificación de la banda confecciona documentos de identidad, credenciales de policías, nóminas para alquilar pisos y hasta bonos para recaudar dinero
11.04.09 - 16:29 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El fiscal del Tribunal Correccional de París Pierre Kahn afirmó en junio de 2007 que sin los miembros del aparato de falsificación "ETA dejaría de funcionar pues no podrían alquilar pisos, usar coches robados ni asegurar los desplazamientos". Lo dijo en el juicio a dos miembros de esta estructura, Gotzon Alcalde y Leire Etxeberria, que fueron condenados a seis años de cárcel. Dentro del "aparato logístico" de ETA ha funcionado siempre una subestructura encargada de la falsificación de toda clase de documentos para la banda. Esta oficina falsifica documentos de identidad, tales como los DNI, las cartas de identidad francesas, los pasaportes y carnés de conducir.
Pero también fabrica toda clase de documentos que puedan ser útiles a los miembros de la banda, desde nóminas utilizadas para conseguir alquileres de pisos, a las pegatinas de los seguros que necesitan llevar en lugar visible todos los automóviles franceses, pasando por falsos carnés de periodistas, socios de clubes deportivos o, incluso, credenciales de policías, ertzainas o guardias civiles. Todo lo que sirva para que los activistas puedan pasar desapercibidos. Entre las actividades de la estructura de falsificación, denominada "FAL" o "ADI" en los documentos internos, se encuentra también la impresión de bonos que la organización terrorista vende entre sus simpatizantes para obtener fondos.
El golpe más duro, en 2000
En la última década, el golpe más duro sufrido por el "subaparato de falsificación" tuvo lugar el 17 de septiembre de 2000 a raíz de la captura de "Iñaki de Rentería" y el desmantelamiento del "aparato de logística". En Bayona se descubrió una vivienda en la que ETA tenía instalada la oficina de falsificación de documentos desde hacía diez años. Al frente de esa oficina se encontraba Rosario Delgado Iriondo que fue detenida. El piso tenía unos diez mil documentos de identidad de diferentes países y todo el equipo técnico necesario para realizar las correspondientes falsificaciones.
Rosario Delgado había comenzado a distribuir entre los diferentes grupos de ETA material informático con matrices de diferentes documentos para que esos mismos grupos pudieran realizar algunas falsificaciones por sí mismos, aunque fuera con baja calidad. El descubrimiento de la oficina de falsificación de Bayona supuso un duro golpe para ETA que se vio obligada en los años siguientes a buscar documentos en otros países. México fue una fuente de suministros ya que un ciudadano de ese país se dedicó a falsificar documentos de identidad que vendía a ETA.
Los miembros del 'comando Madrid' detenidos en 2002 Mikel San Argimiro y Balbino Sáenz se habían trasladado a la capital española utilizando esos documentos. Además, ETA consiguió en México durante un tiempo pasaportes auténticos que compraba aunque a un alto precio ya que por cada uno de ellos la banda tenía que pagar hasta 20.000 dólares. José Angel Otxoantesana, 'Kirru', era el encargado de realizar esas compras, pero además desde el país azteca enviaba material para la oficina de falsificación de Bayona.
Documentos en América
No era la primera vez que ETA buscaba documentos en América ya que a principios de los noventa, tuvo en funcionamiento en Montevideo una oficina de falsificación. En esa época Rosario Delegado se encontraba residiendo en la capital uruguaya. Tras el arresto de Delgado en Bayona, la oficina de falsificación de ETA sufrió diversos avatares. Entre los años 2002 y 2003 al frente de esa subestructura estuvieron Leire Etxeberria Simarro y Gotzon Alcalde Etxeandia, que fueron detenidos en febrero de 2006 en Montlucon, cuando ya se encontraban separados de la actividad en el seno de la banda.
El material del aparato de falsificación de esa época fue descubierto por la policía francesa el 22 de enero de 2003 en Estialecq, a raíz de la captura de Lorentza Guimon e Ismael Berasategi. En la casa, que estaba ocupada por el jefe de logística, Ignacio Esparza Luri, 'Ana', se encontraron cientos de documentos de identidad y ordenadores preparados para realizar las falsificaciones. La captura de Mikel Antza, el 3 de octubre de 2004, y la localización de una importante red de zulos de ETA permitió a la policía francesa incautarse otra vez de material para la falsificación que la banda tenía en uno de los escondites descubiertos en aquella operación.
Las falsificaciones de ETA se perfeccionaron gracias a las técnicas informáticas empleadas, tal y como destacaron los peritos de la policía francesa en el juicio contra Leire Etxeberria y Gotzon Alcalde, hasta el punto de que en ocasiones era casi imposible saber si los documentos eran auténticos o falsos. La última caída importante de la oficina de falsificación de ETA se produjo el 3 de julio de 2007 en la localidad de Saint Thibaut de Vignes cuando una patrulla policial detuvo a una furgoneta ocupada por dos individuos ya que el vehículo mostraba sobrepeso.
Los ocupantes eran los miembros de ETA Iker Beristain Gutiérrez y Liher Rodríguez Arechavaleta que en aquel momento estaban realizando el trasladado de todo el material de la oficina de falsificación de un piso a otro. En la furgoneta se encontraron ordenadores, discos externos, memorias informáticas, material para imprimir, tintas, documentos de identidad de varios países, etc. También se encontraron fotografías de una docena de etarras a los que los detenidos tenían que preparar documentos falsos.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS