La plaza de toros de Vitoria se debe convertir en un auténtico multiusos en un plazo máximo de dos años. Ésa es la firme apuesta del alcalde Patxi Lazcoz para que el moderno y funcional recinto levantado junto al puente de las Trianas -ahora infrautilizado tras un año con la cubierta- se transforme en un punto de referencia artístico y cultural de la ciudad. El regidor socialista conoce desde la semana pasada el estudio, elaborado por encargo suyo, de su asesor Enrike Ruiz de Gordoa sobre la situación actual del multiusos y las propuestas para reactivarlo, sabedor de que dirige el Ayuntamiento más endeudado del País Vasco. Y es que Ruiz de Gordoa propone invertir 731.000 euros para dotar al pabellón, entre otras mejoras, de calefacción y de una buena acústica. El objetivo: que se convierta en algo más que el escenario de la feria taurina de La Blanca.
Lazcoz busca ahora la manera de llevar a la práctica las sugerencias recogidas en las cerca de cien páginas de que consta el estudio de su asesor. Y el primer paso será que los grupos municipales «establezcan un calendario de trabajo para analizar y debatir el informe y su propuesta de inversión», aseguró el alcalde a EL CORREO. Una idea que comparte el propio Ruiz de Gordoa, para quien la ciudad tiene ante sí «una gran oportunidad». «La gente debe entender que se pide una dotación presupuestaria para sacar mucho más provecho a la instalación. No es una inversión que luego no te sirva. No es reformar, sino transformar el recinto», recordó.
En este proceso para impulsar la instalación, el Ayuntamiento cuenta con un asunto a su favor. Las obras en la manzana de la plaza de toros aún durarán cerca de dos años, lo que impide la celebración de grandes acontecimientos en el coso por seguridad. Pese a tener ese amplio margen de tiempo para planificar el futuro del complejo, Ruiz de Gordoa cree que los concejales deberán tomar una decisión «antes de fin de año. Es entonces cuando se debe saber qué tipo de actos pretendemos organizar y lo que queremos que el recinto dé de sí. Se puede utilizar cien días al año».
Resultados dispares
El espejo en el que Vitoria se debe mirar es La Coruña. La gestión pública de su Coliseum es impecable y está activo casi 130 días al año. Otros recintos como los de Leganés, León, La Ribera de Logroño, Illumbe de San Sebastián o Vistalegre de Madrid están en manos privadas. En la capital donostiarra y en la localidad madrileña su situación económica es delicada. En casi todos, los actos organizados apenas superan la cifra de cincuenta. Los 'zénith' franceses, reconvertidos en salas de espectáculos, como los de Pau o Montepellier, tampoco superan la barrera de sesenta actuaciones.
La programación del multiusos del puente de las Trianas es otro de los aspectos que deben concretar los grupos políticos. Pero a nadie se le escapa que la feria taurina ocupará un lugar destacado, al igual que los conciertos, cuyas giras siempre dejan de lado a Vitoria. Un ejemplo. Desde que el Ayuntamiento diera el visto bueno al multiusos, en mayo de 2008, sólo se ha celebrado un recital, el de Fito y Fitipaldis, un mes más tarde. Elton John estaba anunciado para mayo pero no actuó.
El panorama en el resto de recintos de la ciudad tampoco es muy alentador. El Buesa Arena, el de más capacidad, sólo ha acogido tres conciertos desde diciembre de 2007: La Quinta Estación (diciembre), Estopa (junio de 2008) y Miguel Bosé (septiembre del año pasado). «Somos una ciudad difícil», reconoció el asesor, «en donde hay que empezar a prescindir del todo gratis».
El multiusos, a su juicio, también puede jugar un papel destacado «para acoger lo que en el Teatro Principal se nos queda corto. Pero lo importante es darle contenido y voluntad para ello ya existe».
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