La Universidad del País Vasco agotará el plazo fijado por las autoridades educativas europeas para adaptar todas sus titulaciones al polémico proceso de Bolonia. La institución académica no impartirá el nuevo modelo de Grados -que sustituirá a las actuales diplomaturas y licenciaturas por carreras de cuatro años con «idéntico rango académico»-, hasta el curso 2010-2011, pese a que en su día anunciaron que lo harían con un año de antelación. El equipo del rector Iñaki Goirizelaia argumenta ahora que el retraso se debe a una cuestión de «responsabilidad social y para garantizar a todos los alumnos una oferta completa y de calidad».
«No hay ninguna necesidad de hacerlo antes. Tenemos más de un centenar de títulos que transformar y en ese sentido queremos ser muy garantistas. No podíamos arriesgarnos a ofertar estudios sin conocer previamente las normativas que los regulan y que se han promulgado recientemente, como es el caso de las ingenierías», señaló la vicerrectora de Ordenación Académica y responsable del proceso de adaptación del mapa de titulaciones, Carmen González Murua. El equipo rectoral justificó su decisión de llevar al límite la implantación de los Grados en la Universidad del País Vasco, que también afecta a la ingenierías técnicas y superiores, al entender que se trata de «un proceso que necesita un gran debate interno» para «poder ofertar estudios de una calidad reconocida».
«No podemos precipitarnos a la hora de poner en marcha las nuevas carreras. La idea es diseñar un mapa de titulaciones que responda al conjunto de necesidades de formación universitaria de nuestra sociedad», subrayó Goirizelaia durante la rueda de prensa convocada ayer para hacer una valoración de sus cien primeros días al frente de la institución académica. En la actualidad, sólo la Universidad Carlos III de Madrid está completamente adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior, mientras que en el caso de la comunidad autónoma vasca, tanto la universidad de Deusto como la de Mondragón ya han acreditado todas sus titulaciones para poder impartir las nuevas carreras, máster y doctorados a partir del próximo curso.
Máster y doctorado
Pese a que algunas facultades de la UPV ya han presentado los nuevos itinerarios al Consejo de Gobierno, la institución académica ha decidido retrasar la puesta en marcha de las titulaciones para implantar el nuevo modelo educativo en todas los centros y campus a la vez. «Queremos que las carreras pasen todos los filtros de calidad. Que un alumno en edad universitaria piense en la UPV como primera opción para estudiar», señaló el rector.
Al contrario de lo que ocurre con los Grados, los máster y doctorados ofertados por la institución académica (80) ya estarán adaptados a Bolonia el próximo curso. El precio de los estudios de postgrado oscilará entre los 1.200 y los 4.000 euros, según informó Murua. En carreras como Derecho no será suficiente con aprobar los cuatro cursos académicos para poder ejercer como abogado. El alumno deberá completar su formación con un máster. Ocurre lo mismo con las ingenierías o con los estudiantes que quieran trabajar como profesor en un instituto. «No podemos gastar todos los recursos en los Grados. Tenemos que dar un salto de calidad para pasar de una Universidad que justificaba su existencia fundamentalmente en la actividad docente a una plurilingüe donde la formación se completa con personal investigador», subrayó Goirizelaia, tras calificar los tres primeros meses de su mandato como una etapa en la que «ya hemos hecho muchas cosas»
Otro de los motivos que ha llevado al equipo de Goirizelaia a retrasar la adaptación de las titulaciones es la necesidad de «capacitar al profesorado en todas las metodologías docentes», además de adecuar las instalaciones al nuevo modelo, en el que «el estudiante es el protagonista de su propio aprendizaje», precisó la vicerrectora de Calidad e Innovación, Itziar Alkorta.