Los socialistas vascos mantienen su apuesta por incorporar a independientes al próximo Gobierno vasco que liderará Patxi López, cuya investidura se celebrará en los días posteriores al 1 de mayo. Aunque quien está llamado a ser lehendakari estudia la composición del Ejecutivo personalmente y en la más absoluta discreción, todo apunta a que serán «al menos dos» los profesionales sin vinculación directa con el PSE que asumirán altas responsabilidades en el nuevo Gabinete, volcado en la búsqueda de soluciones a la crisis económica. El terreno más proclive a esos fichajes sería precisamente la economía, seguido de la cultura, de la que dependería además la gestión de EITB, señalado con un círculo rojo por socialistas y populares en su reciente pacto de estabilidad.
El PSE-EE realizó los primeros movimientos poco después de las elecciones, convencidos de la posibilidad cierta de relevar al PNV en Ajuria Enea con el apoyo del Partido Popular. Sondeó como independientes a personalidades de la órbita del PNV y el PP, en un intento por llevar a la práctica su compromiso de «gobernar para todos» y de evitar la imagen frentista que le endosa el nacionalismo.
El secretario general de los socialistas en Vizcaya, José Antonio Pastor, aseguró ayer que el Gobierno de López será «solvente, sólido y con un claro contenido político» para afrontar con garantías la tarea de mejorar la economía vasca. A su juicio, el paso de Manuel Chaves al Gabinete de Zapatero como coordinador de la política territorial «es una muy buena noticia para los vascos». En declaraciones a 'Radio Euskadi', Pastor, quien ejerce de portavoz parlamentario, negó que su partido «esté teniendo muchas dificultades» para formar su equipo de consejeros y cargos de relevancia. «Nos está costando menos de lo que algunos quisieran», advirtió el dirigente, quien ratificó que Patxi López estará acompañado por independientes, aunque no precisó su número ni competencias.
«Eso es algo que está llevando directamente Patxi», explicó un cargo socialista a este periódico. Lo cierto es que López ha puesto tierra de por medio para reflexionar sobre la composición del Gobierno. Tras su última comparecencia del sábado, en la que valoró el acuerdo con el PP, el líder del PSE anunció en corrillos su propósito de coger un avión y estar fuera de Euskadi durante una semana; no tanto para oxigenarse en lo personal como para dejar encarrilada sin presiones una de las decisiones más importantes de su carrera política: quién le acompañará en el Ejecutivo.
En un terreno abonado a la especulación, Patxi López se ha apoyado en la tarea de buscar «los mejores» candidatos en el alcalde de Portugalete, el socialista Mikel Torres, a su vez, amigo. Torres ha facilitado al próximo lehendakari una lista con varias sugerencias para encabezar la gestión en Hacienda e Industria, terrenos que el mandatario local conoce bien, pues es licenciado en Económicas y está bien relacionado con la clase empresarial.
A su regreso, previsto para el domingo, Patxi López dará el último toque a su Gobierno en comunión con los suyos y comenzará la próxima semana a informar oficialmente a los aspirantes. Cuando sea investido lehendakari, la intención de los socialistas es que sólo se mueva un poco. Quieren trasladar el escaño del lehendakari, tradicionalmente a la derecha de la Mesa del Parlamento, junto al PNV, a la bancada del PSE, situada a la izquierda. De esta forma, López estará más arropado por su grupo.