Otros 271 trabajadores alaveses se van a casa a la espera de que la crisis ceda y entren pedidos. Esta vez les ha tocado a los de Hegal, la espina dorsal del grupo Aernnova, heredero de la antigua división aeronáutica de Gamesa. El Gobierno vasco dio ayer luz verde a un ERE para 271 de los 305 empleados que tiene esta planta ubicada en el parque tecnológico de Miñano. Con este nuevo expediente, Álava se acerca al centenar de regulaciones aprobadas en 2009, que afectan a 5.672 operarios. Cerca de otros 2.500 siguen sin ir a trabajar desde el año pasado.
La consejería de Trabajo dio su veredicto a última hora de ayer, a escasas horas de expirar el plazo legal, que vence mañana. Al final llegó una resolución híbrida, al rebajar las pretensiones de la firma reduciendo su tiempo. La dirección había planteado una regulación para 99 días, pero sólo han autorizado 73 jornadas, hasta finales del mes de octubre.
Este recorte podría permitir, según fuentes sindicales, que los operarios afectados no consuman desempleo en ese tiempo. El ERE comenzara ya a aplicarse la próxima semana, desde el martes.
Aernnova tiene cuatro plantas y un centro de ingeniería en Álava, con una plantilla total de 1.700 personas. La empresa ha alegado una importante caída de pedidos de su principal cliente, la compañía brasileña Embraer, para cuyos aviones preparan componentes. Sin embargo, su plantilla ha denunciado durante las últimas semanas lo que, a su juicio, es sólo una «deslocalización», al acusar a la dirección del grupo de quitar carga de trabajo a las factorías alavesas y poner en marcha nuevas plantas en Toledo o México.
80% del sueldo
La jornada de ayer deparó otra novedad positiva para la plantilla. También a contrarreloj, pocas horas antes de trascender la aprobación del ERE, la empresa había convocado al comité para anunciarle su decisión de dar a los afectados, de forma unilateral, un complemento salarial durante esos siete meses que les permita alcanzar un 80% de sus sueldos.
El expediente se había tramitado sin acuerdo y Hegal no contemplaba inicialmente ese plus, con lo que los trabajadores sólo cobrarían los topes legales a cargo del Inem, que cubre entre un 60% y 70% de los sueldos, según la situación y cargas familiares de cada empleado trabajador.
«Los dos logros parciales conseguidos hoy son fruto del esfuerzo de la plantilla y de estos dos meses de movilizaciones», destacó el presidente del comité, Jesús Antolín, de ELA. «No podemos llamarlo éxito, porque el ERE ha salido adelante y nos vamos al paro, pero sí que hemos logrado mitigar el impacto negativo de la medida».