La derrota frente al Elche y los cinco puntos de desventaja respecto a la permanencia han abierto una nueva etapa en la pelea del Alavés por mantener la categoría. De una lucha cerrada cada fin de semana por salir del descenso, a una herida clasificatoria desconocida hasta el momento y que sólo se podrá suturar a medio plazo. En estas condiciones, Nacho Garro apeló ayer al factor «anímico» para sostener la batalla que comenzará el sábado en Sevilla. «Lo más importante es que el equipo esté mentalmente fuerte, tener eso claro y estar convencidos. Seguro que lo vamos a sacar», subrayó.
El futbolista vitoriano considera que tras la brecha abierta con el trío de equipos que forman Las Palmas, Córdoba y Celta, el Alavés se encuentra «en la situación más difícil de esta temporada y seguramente de los últimos años» a falta de once jornadas para la conclusión del campeonato. «Va a costar, pero seguimos confiados en que se puede sacar. Hay que llegar a las cinco o seis últimas jornadas ahí», destacó. Tras admitir que el viaje de regreso desde Elche resultó «muy jodido», también apuntó que la obligación de la plantilla «es pensar ya sí o sí» en conseguir una victoria en Sevilla.
Garro recordó que pese a tratarse del desahuciado colista, no será «llegar y ganar el partido» ante el filial sevillista. Sin ir más lejos, rememoró que los dos últimos choques del Sevilla Atlético en casa se saldaron «con empates ante Las Palmas y Murcia». También precisó que el aplastante 8-0 encajado por el Sevilla Atlético ante el Hércules «no nos va a hacer ningún bien», en referencia al orgullo herido del equipo que ahora dirige Diego Rodríguez.
«Cambiar la imagen»
El futbolista albiazul aseguró que «todo lo que no sea ganar» complicará «aún más» el futuro del equipo y consideró que para obtener los tres puntos será necesario «cambiar la imagen» del último duelo. «Tenemos que estar más enchufados. Con el nuevo entrenador ha sido el único partido donde no se ha visto nervio, no se ha notado que nos la estábamos jugando. Creo que en el resto sí y en todos merecidos sumar o llevarnos el triunfo», matizó.
Si no hay sorpresas estos días, Garro ocupará la posición del sancionado Casar en el once inicial y volverá así al grupo después de dos semanas de ausencia. Hasta ahora, el vitoriano ha ofrecido regularidad.