Además del tranvía, hay otros raíles de ida y vuelta en Vitoria. Son los que permiten el movimiento de una grúa con una cámara, para el cortometraje 'Boomerang'. Están instalados, para una secuencia que se filma en la madrugada del domingo, en el vídeo club Alien de Lakua, una de las localizaciones de la cinta, junto a la calle Panamá, la clínica La Esperanza, el antiguo club Liberty, la discoteca Buddah y una vivienda.
El rodaje es el estreno como realizador del alavés Eneko Castellanos, que cuenta con un equipo de una treintena de personas para llevar adelante el proyecto, el primer corto apadrinado por el Instituto Mendizabala y Krea que se realiza en alta definición. Con él trabajan otros alumnos del centro como Iván Quintana, Javier Esparza, Ariana Cereceda, Nerea Encinar o Mikel Etxabarri. O el actor Juantxo López, protagonista de una historia donde su personaje, Damián, se junta con su amigo Alberto y «se va de putas, porque conoce a una tía que le pone mucho y no le hace caso». Pero es que no sólo es eso, sino que la mujer en cuestión acaba yéndose con el colega y él se queda «a verlas venir», expone López mientras realiza el difícil equilibrio entre cómo contar algo de un argumento y no destriparlo demasiado. Al tal Damián «le gusta mucho beber» y «tiene una hija a la que no ve desde hace mucho tiempo. Cuando acude a verla al hospital, porque la han atropellado, resulta que la culpa ha sido de su amigo Alberto», apunta el actor.
Falta poco para la claqueta, y junto a López se encuentra Asier Perugorria, que es el doble del intérprete. Y, además, hace el papel casi inevitable en un cortometraje, el de hombre orquesta: también es cámara, productor y coguionista, con el propio Castellanos. Dice que el título expresa una relación causa-efecto. López ejemplifica que «hago una acción para joder a uno y, al final, soy yo el que acabo mal».
Karma y festivales
Y, aunque Damián no se llama Earl, Eneko Castellanos quiere plasmar «la idea del karma de cada persona. Dos vecinos comparten juergas nocturnas. Uno de ellos es afortunado y el otro, desafortunado, porque provoca acciones malas, y las paga», resume el realizador. Prevé dejar la duración de la cinta entre los 12 y los 15 minutos, para encaminarla al circuito de festivales, y subraya el carácter «profesional» de un rodaje -de momento- encarrilado, sin problemas ni retrasos.
El vestuario de Lord Garden y la peluquería de Ondas están ya a punto, entre otros detalles que cuida el jefe de producción Gilbert Kengne, quien lamenta «lo difícil que es en esta ciudad encontrar gente para figurantes», una afirmación a la que se suma el ayudante de dirección, Daniel Reyes. La grúa está a punto para «un plano secuencia, que comienza en blanco, a partir del cartel de una película que cuelga una chica. Desde ahí, se enfoca al protagonista, que va a buscar una película. Hay un travelling por las baldas y la gente que está allí, hasta que encuentra el DVD, que es un regalo para su hija», detalla Reyes. Por cierto, aunque no tiene nada que ver con el argumento, el filme en cuestión es 'Quadrophenia', de los Who.
En el rodaje, que se prolongará hasta mediados de mes, con planos en la discoteca transformada en burdel o unas últimas escenas en exteriores, se halla el profesor de Mendizabala Luis Nogales, que ejerce de productor. «Queremos que la gente se vea involucrada en trabajos reales. Se facilitan medios, para trabajar como profesionales».