José Luis Rodríguez Zapatero prepara un cambio de Gobierno para dotar de un mayor perfil político a su Gabinete. En plena crisis financiera y cuando algunas encuestas apuntan a que el PP aventajaría al PSOE en intención de voto, el presidente quiere dar un giro a su estrategia gubernamental. La reestructuración del Ejecutivo afectará al área económica con el objetivo de reforzar la lucha contra la crisis, pero, sobre todo, busca recuperar un impulso político del que en los últimos meses carecía el equipo de Rodríguez Zapatero.
En este sentido, el líder socialista llama a su lado a dos 'pesos pesados' del PSOE y, probablemente, las dos figuras de su partido en las que más confía desde que accediera a la secretaría general de Ferraz: Manuel Chaves -al frente de la Junta de Andalucía desde hace dos décadas y al que le sustituiría en el cargo José Antonio Griñán- y José Blanco -número dos y auténtico dominador del partido, y azote del PP-. También decreta la salida de un agotado Pedro Solbes de Economía, que será sustituido por Elena Salgado, y firma la marcha de Fomento de la controvertida Magdalena Álvarez.
Interrogado en Estambul, donde compareció en rueda de prensa junto al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, Zapatero no quiso ni confirmar ni desmentir los cambios y recordó que «no suelo decir nada al respecto, y fuera de España mucho menos». El jefe del Ejecutivo -que vio cómo su encuentro con Obama quedaba oscurecido por la remodelación de su Gabinete- preparaba los movimientos desde hace semanas, tal y como habían adelantado en privado varios ministros, que adujeron la necesidad de afrontar con nuevos bríos el segundo semestre del año, en el que la crisis económica puede tocar fondo y se agudizará la soledad parlamentaria del Gobierno.
Su intención es reforzar el perfil gestor del Gabinete e incorporar nombres de peso que permitan darle impulso y combatir las críticas de parálisis que está recibiendo el equipo actual. No le ha quedado más remedio que precipitar la remodelación que según fuentes del Ejecutivo, se producirá mañana mismo. Los nuevos cargos asistirán ya al Consejo de Ministros convocado para el miércoles.
Como refuerzo, llega a Madrid el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, un veterano dirigente socialista con una larga y nutrida experiencia política en varias áreas que volverá al Gobierno después de diecinueve años. El político andaluz estrenará una nueva cartera, con rango de vicepresidencia, que se encargará de la política autonómica y las relaciones con las comunidades. Su principal tarea, gestionar la implantación del nuevo modelo de financiación autonómica, un verdadero quebradero de cabeza pendiente aún de la sentencia del Constitucional sobre el Estatut.
El trampolín
Fuentes del PSOE dan por seguro que José Blanco, 'número dos' del partido, tendrá una cartera, que puede ser la de Fomento en sustitución de la polémica Magdalena Álvarez. Blanco es el único integrante del equipo inicial de Zapatero que no ha ocupado cargos en el Gobierno y es también el dirigente más próximo al presidente. Asiste a las reuniones de Moncloa en las que se cuece la alta política y tiene línea directa con Fernández de la Vega y Pérez Rubalcaba.
El Ejecutivo tendrá una nueva estructura, porque junto a la vicepresidencia primera, en la que se mantiene Teresa Fernández de la Vega, y la económica que ocupará Salgado, el presidente crea una tercera para Chaves. Destaca, en este sentido, la confianza que Zapatero mantiene en Fernández de la Vega. Algunos dirigentes socialistas apuntaban en los últimos días que el presidente podría prescindir también de ella, al verla «menos fuerte» que en la anterior legislatura. Le achacan haber dejado de lado las labores de coordinación que antes llevaba con mano férrea y atribuyen a esa dejación algunos de los errores de conexión entre los ministerios. Los colaboradores más cercanos a Zapatero señalan, en cambio, que la vicepresidenta primera mantiene la confianza del jefe del Ejecutivo y es todavía un «pilar básico» en el gabinete.
La remodelación se lleva por delante a Solbes y cambia el papel de Elena Salgado, que responde al perfil gestor que Zapatero quiere reforzar. Pocos se atreven a hacer pronósticos con los 'ministrables', y no hay datos fiables, por ejemplo, sobre quién sustituirá a Salgado en Administraciones Públicas. No se descarta incluso que esta cartera desaparezca, dentro de la voluntad del presidente socialista de 'economizar' cargos políticos en tiempos de crisis.