
La Policía francesa inspecciona la cochera donde se han localizado los explosivos. / Afp
La policía francesa localizó ayer en la ciudad de Grenoble un garaje en el que ETA ocultaba 500 kilos de explosivos y tubos metálicos para la confección de bombas. El arsenal etarra fue descubierto debido al impago del alquiler de la plaza de aparcamiento, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
El garaje, una plaza cerrada situada en el sótano de un edificio de la calle Aragón, en el centro de Grenoble, había sido alquilado por un miembro de ETA el pasado mes de diciembre utilizando documentación falsa. El etarra pagó por adelantado algunas mensualidades, pero debía el alquiler del último mes. El propietario del garaje no pudo ponerse en contacto con el inquilino para reclamarle el dinero, por lo que, a la una de la tarde de ayer, entró en el box para ver si seguía ocupado. Al encontrar una serie de bultos sospechosos dio aviso a la Policía Urbana, cuyos agentes fueron los primeros en inspeccionar el local y comprobar que se trataba de material explosivo.
Tras esa constatación se dio aviso a la Subdirección Antiterrorista de París que envió agentes de la Policía Judicial de Lyon y expertos en desactivación de explosivos. En torno al local se estableció un dispositivo de seguridad hasta que esta mañana los especialistas en explosivos procedieron a efectuar un registro minucioso del garaje y a extraer el material que había en su interior, al tiempo que los miembros de la Policía Científica se encargaban de las tareas encaminadas a buscar huellas o rastros biológicos para poder identificar a los terroristas.
El balance oficial del material intervenido cifró en 500 kilos de nitrato amónico y de polvo de aluminio, materiales empleados por ETA para la confección del amonal. También se encontró una cantidad no precisada de nitrometano, que se emplea para reforzar la potencia del explosivo, y de agua oxigenada. Además dentro del garaje los etarras tenían guardadas dos botellas metálicas de gas, con capacidad para almacenar treinta o cuarenta kilos, a las que habían cortado uno de los extremos. También había un depósito de agua de un calentador. Tanto las botellas de gas como el depósito del calentador se emplean para cargarlas de material explosivo y utilizarlas como "cañones" ya que se orienta la onda expansiva hacia un punto determinado multiplicando la capacidad de destrucción de la bomba. En todo caso las fuentes informantes indicaron que no había ninguna bomba preparada. Además, había varios tubos de PVC.
Documentos
El material descubierto ayer pertenecía al "aparato logístico" de ETA, según las mismas fuentes. En el garaje había algunos documentos de la banda terrorista. Los responsables policiales franceses consideran que el escondite fue abandonado de manera precipitada por los miembros de ETA que lo estaban utilizando, aunque no saben la causas que pudieron provocar esa huida precipitada en la que abandonaron una cantidad tan importante de explosivos. Se sospecha que los terroristas pudieron tener en algún momento la sensación de que estaban siendo vigilados por la policía y que por ese motivo huyeran sin poner a salvo los 500 kilos de explosivo. Otra hipótesis es que los etarras tuvieran la sospecha de que la policía francesa se hubiera incautado en alguna operación de datos que pudieran conducir a la localización del garaje.
En las últimas semanas, la única operación que se ha efectuado en territorio francés de algún miembro de la estructura de ETA en Francia es la de Alex Akarregi Casas, que se produjo el pasado 22 de febrero en la localidad de Compeyre, en el departamento de Aveyron, a unos 420 kilómetros de Grenoble. El arresto fue accidental ya que se produjo después de que el miembro de ETA se saltara un control de la policía local en Millau, pero se da la circunstancia de que Akarregi Casas, según se sospecha, estaba integrado en el "aparato logístico" de la banda, al que se atribuye la responsabilidad del almacenamiento de los explosivos de Grenoble.
La ciudad francesa de Grenoble ha sido en el pasado escenario de actuaciones de ETA para aprovisionarse de explosivos. El 7 de marzo de 2001 varios miembros de ETA perpetraron un asalto a una fábrica de explosivos situada en las cercanías de Grenoble en el que se apoderaron de 1.600 kilos de dinamita titadyne. Uno de los ocho miembro del comando etarra que intervinieron en el asalto, Gregorio Vicario Setién, fue capturado pocas horas después. En septiembre del mismo año, la Policía francesa detuvo a dos etarras que habían estado realizando vigilancias de otra fábrica de explosivos de los alrededores de Grenoble con vistas a perpetrar un nuevo asalto.