Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

ALAVÉS

El cuadro albiazul se coloca en una situación crítica tras caer con un gol extraño y ofrecer una pobre imagen en Elche

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
A once jornadas para el final del campeonato todas las señales futbolísticas se confabularon ayer para provocar justificados escalofríos en el aficionado albiazul. La pésima jornada deja al Alavés en una situación ya crítica: a cinco puntos de la permanencia después de encajar la tercera derrota consecutiva. El pobre partido, saldado con un tanto extraño, rebotes y error de Bonis incluido, quiebra además la sensación de un último mes donde la proporción entre juego y puntos fue esquiva para el cuadro vitoriano, pero siempre con el aval de un fútbol competitivo. En el Martínez Valero sólo el gol local -en otra de esas acciones que nunca parecen suceder en el área rival- recordó el infortunio reciente. El resto, excesiva fragilidad hasta el descanso y voluntarismo sin recursos ofensivos después, fue más bien rememorar el tramo inicial de la campaña, donde el equipo parecía ser capaz de disputar horas y horas de juego sin crear el mínimo peligro al adversario, al que esta vez sólo su falta de acierto en los contragolpes privó de una apacible victoria.
Sin tirar a puerta
Si el Elche se llevó hace unos meses un comodísimo 0-3 de Mendizorroza a base de aprovechar errores y mantener un orden encomiable, ayer repitió para atrapar de nuevo al Alavés en una auténtica red. En el minuto 88 Pablo De Lucas realizó el primer tiro a puerta albiazul. Sin peligro para Willy Caballero, que ni siquiera debió lucir su condición de arquero de élite en la categoría. Dos acciones a balón parado en la primera parte, ambas sancionadas con fuera de juego, resultaron prácticamente el resto de los sustos para el marco local, junto a alguna llegada al área en el desesperante tramo final del choque.
El cuadro vitoriano volvió a suspender en la materia de aguantar el resultado y jugar con las obligaciones del rival, por más que ayer la gran necesidad tras la jornada sabatina fuera suya. Ante un Elche con siete futbolistas por detrás de la pelota y perfilado para el contragolpe perdió demasiados balones peligrosos en el arranque. En un contexto de equilibrio en la posesión de balón, el Alavés arrastraba un juego lento y previsible, mientras que la escuadra ilicitana aprovechaba la velocidad tras sus recuperaciones. Llegaba poco al área, pero al cuadro albiazul le faltaba contundencia para defender su marco.
La escuadra albiazul, en realidad, pareció arrancar fría. La alineación apenas había deparado sorpresas. Con la entrada de Kalderon por el lesionado César y el regreso de Garitano al eje del equipo en sustitución de Martín Astudillo. Se mantenía el habitual 4-4-2, con un Juanjo que no puede evitar, pese a la máscara, protegerse en los saltos por su dentadura dañada, lo que merma su efectividad. En el centro del campo, el Alavés era un solar en cuanto a creatividad.
Rebotes y gol
El Elche puso las ocasiones, sobre todo en la primera mitad, aunque el duelo fue a decidirse en otra jugada desgraciada. A una internada de Santos -al que el colegiado adjudicó el gol- con centro raso, siguió un toque de Kalderon, otro posible desvío de Almirón y una mano floja de Bonis para que la pelota se colara por el primer palo sin demasiada explicación.
El mazazo clavó al césped a un Alavés a partir de ahí desorientado y que llegó al descanso sin más daños como pudo. Incluida una de esas acciones donde volvió a parecer el cuadro caótico de otras fases de la temporada. Un córner a favor que acabó en contragolpe de dos contra Bonis. El francés sacó esta vez la pelota.
Al Elche apenas le hizo falta más. El Alavés, tras la entrada de Igor y De Lucas en la segunda parte, acaparó el balón ante un adversario replegado, pero sólo el ajustado marcador invitaba a pensar en el empate. No el partido en sí, sin ocasiones ni peligro por parte visitante. Tras el peor duelo de la era Javi López el discurso albiazul pasa del 'ganar o ganar' al 'pelear mientras haya opciones'.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS