Los presidentes de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y Estados Unidos, Barack Obama, se saludan al inicio de la reunión. / Efe
Cinco años de distanciamiento
Rodríguez Zapatero rompía así con cinco años de distanciamiento con la Casa Blanca. Aunque la relación entre España y Estados Unidos ha sido en general correcta, hubo una ausencia total de contactos entre los dos presidentes durante la etapa de George W. Bush, con quien sólo cruzó algunos saludos en foros internacionales y mantuvo tres conversaciones telefónicas. Dos de ellas de Bush a Zapatero para felicitarle tras su triunfo electoral en 2004 y 2008 y tan sólo una en sentido inverso para informar de la decisión española de retirar las tropas de Irak.
La relación entre ambos estuvo marcada desde el principio por la decisión del socialista de retirar las tropas de Irak. Todavía molestó más que meses después Zapatero animara a otros países a que siguieran su ejemplo y retiraran sus soldados por el bien del país árabe, durante una visita que efectuó a Túnez con motivo de la Reunión de Alto Nivel (cumbre bilateral) entre España y el país magrebí.
El presidente español se convirtió así en uno de los pocos dirigentes mundiales que no llegó a pisar la Casa Blanca para visitar a Bush. No obstante, Zapatero pudo entrar finalmente en la residencia del presidente de los Estados Unidos con motivo de su participación en la cumbre del G-20 en Washington el pasado 15 de noviembre, donde Bush le recibió, como al resto de líderes, en el vestíbulo de la Casa Blanca.
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha reunido con el presidente de EEUU, Barack Obama, en el que es el primer encuentro formal del líder socialista con un dirigente del país norteamericano desde que asumió el poder hace cinco años.En una breve comparecencia previa a la reunión que ambos han mantenido en Praga tras la
cumbre de la UE, Obama ha destacado la "extraordinaria influencia" en el mundo de España al mismo tiempo que ha confiado en que la "sólida relación" que mantiene con su homólogo, sea "incluso más fuerte" y asegura que ya le puede llamar "mi amigo".
Flanqueados por dos grandes banderas de España y de Estados Unidos, ambos mandatarios se han dado hasta cuatro apretones de manos mientras se elogiaban mutuamente. Obama ha reconocido que ha disfrutado del trabajo de Zapatero durante los días en los que han coincido en Europa, tanto en la reunión del G-20 en Londres como en la asamblea de la ONU en Estrasburgo, al mismo tiempo que ha resaltado que se tome "muy en serio" sus responsabilidades y la influencia de España en el mundo.
Por su parte, Zapatero le ha recordado que para España se abre un nuevo tiempo en las relaciones con Estados Unidos y que el propósito del Gobierno, "porque es el deseo de mi país", es colaborar con Obama por un orden mundial de paz y más justo, por la lucha contra la pobreza y por dar a las futuras generaciones un tiempo mejor.
Tras la toma de imágenes, Obama y Zapatero han entrado a una sala del Centro de Congresos donde abordarán asuntos como las relaciones bilaterales e internacionales, Oriente Próximo, América Latina, la crisis económica, el cambio climático, las energías renovables y el terrorismo internacional.
Nada más terminar el encuentro, el presidente del Gobierno ha tomado un avión con destino a Turquía, donde está previsto otra reunión con el primer ministro Tayyip Erdongan, también impulsor de la
Alianza de Civilizaciones.