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Economía

05.04.09 -

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Las sombras que se ciernen sobre la comarca de Ayala, y más concretamente sobre Llodio y Amurrio -concentran el 80% de la población y allí se ubican las fábricas de Tubos Reunidos y Tubacex- no dejan indiferentes a los alcaldes. «Estoy muy preocupado», admite el primer edil laudiotarra, Jon Karla Menoyo, del PNV. «Que las empresas tractoras del entorno entren en esta situación es preocupante». Aunque esperaba la incidencia de la crisis, como en todo el mundo, no imaginaba que golpearía de este modo a «las empresas más emblemáticas de la comarca». Y eso, «tendrá efectos porque genera inercias negativas».
El alcalde de Amurrio, Pablo Isasi (EA), también da por hecho que «todos nos vamos a ver afectados». No sabe, como nadie sabe, hasta qué punto, porque dependerá de una negociación entre empresa y trabajadores de la que algunos sindicatos ya se han desmarcado. Los acuerdos se prevén difíciles. Pero cualquiera que sea la resolución, «está claro que habrá afección económica y social».
De cara al futuro, da garantías que las de los tubos sean «empresas punteras y bien colocadas», señala Menoyo. Y también hay una historia, un pasado en el que «hemos visto la cara más amarga de las reconversiones. Esta situación ya la hemos vivido».
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