La cooperativa de crédito vasca Ipar Kutxa espera repetir beneficios este año, después de que el pasado soslayara la crisis al ganar 13,7 millones de euros, un 5,2% más que en 2007. No obstante, la delicada situación de los mercados nacionales e internacionales aconsejan prudencia por lo que en 2009 seguirá abriendo oficinas a «un ritmo más moderado y prudente que el inicialmente previsto», según informó ayer Carlos Osés, el director general, ante la asamblea general de la entidad celebrada en Bilbao. La caja espera también mantener sus actuales niveles de liquidez e incrementar la actividad en un 5%.
Osés vaticinó que Ipar Kutxa saldrá reforzada de la actual etapa de incertidumbre porque su posición de partida es «comparativamente mejor» a la de la competencia, y aseguró que «somos un ejemplo claro de que el impacto de la crisis no es el mismo en todas las entidades financieras».
El resultado bruto de entidad alcanzó 16,46 millones en 2008 -un 4,14% más que el año precedente-, de los que destinó 10 millones a dotaciones. La mejora fue posible gracias al crecimiento del margen de explotación en un 13,55%, que llegó a 25,37 millones.
El negocio bancario de la entidad creció también un 8,7% el pasado año, para situarse en 4.508 millones, mientras que los activos alcanzaron los 2.804 millones, un 14,7% más.
Desmontar mitos
El director general expresó su satisfacción por estos resultados, que en su opinión «han desmontado los mitos que otorgaban importancia al tamaño de los bancos por encima de su gestión».
Ademas, subrayó la «implicación» de la caja con la sociedad a la vez que rechazaba que haya contribuido a «la paralización en la concesión de préstamos». En este sentido, indicó que en las primeras semanas de implantación del plan de ayudas del Gobierno vasco a 'pymes' y autónomos, la cooperativa de crédito es la tercera entidad por operaciones tramitadas de las 14 que firmaron el convenio.
Sobre las perspectivas económicas y financieras generales, el responsable de Ipar Kutxa señaló que «el panorama se presenta mucho más complicado y duradero de lo que inicialmente se preveía».
La entidad cuenta 89 sucursales en Vizcaya y Álava -este año ha comenzado a abrir oficinas en Guipúzcoa- en las que trabaja una plantilla de 405 personas, que atienden a 145.000 clientes.