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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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Una religiosa italiana revela su conversión tras una vida de bailarina de discoteca, experiencia que ahora emplea en danzas místicas en misa
04.04.09 -

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El afán de protagonismo en Italia se practica con toda normalidad incluso en el clero. Se debe también a la enorme presencia de la Iglesia en la vida pública, pero cada dos por tres hay un cura o una monja en la prensa, para bien o para mal. En España hay que remontarse al padre Mundina, el de las plantas, o el padre Apeles, de lamentable memoria, pero en Italia son legión. Último caso, una monja de 35 años que era go-gó de discoteca y adicta a la noche loca de Milán pero ha volcado su experiencia en ser danzarina mística.
Hay vídeos de sor Anna Nobili tirándose por el suelo con una túnica y parece sinceramente entusiasmada. También sus superiores, pues enseña 'danza sacra contemporánea' o 'Holy dance' en parroquias y actúa el martes en Roma ante obispos y cardenales. Preparan un musical de su vida. Ayer la contaba a 'La Repubblica': «Tiraba mi vida bailando para hombres que sólo querían mi cuerpo, con sexo sin amor. Ahora bailo para Dios». Con 25 años le dio «un ultimátum». «Le desafié. 'Si existes, dímelo personalmente'. Y en Asís vi tras las nubes una cascada de colores. Sentí la presencia de Dios y me puse a bailar entre la gente». Hasta hoy. «Jesús me ha devuelto la virginidad, la del corazón», aclara.
Aquí privan las conversiones públicas y los famosos testimonian conmovidos, como la actriz erótica Claudia Koll, que acabó haciendo de María Goretti, o la princesa Borghese, que entró en política. Y el clero pintoresco no es aislado. En el Mundial de ciclismo pillaron a un cura de 68 años, harto del dopaje, con panfletos que incitaban a boicotear la carrera. Es famoso Fray Metallo, capuchino 'heavy metal' que compartió cartel con Judas Priest. Otro cura, loco por Whitney Houston, se presentó a 'X Factor', la 'Operación triunfo' italiana. Uno avispado, en Mantua, cazó al ladrón del cepillo con cámaras ocultas. En Gorizia el obispo tuvo que prohibir a otro sacerdote que se presentara a las elecciones. Aunque el guía espiritual de Forza Italia -tras Berlusconi, claro- es Baget Bozzo, cura y dos veces europarlamentario.
Hay muchos curas valientes, muy populares, que combaten la mafia, la prostitución o hasta el tráfico. Pero con los raros nunca se sabe. Un cura de Padua anunció en la tele su amor por una mujer y que tenía un hijo, se hizo fuerte dos meses en la parroquia y acabó de camionero. A otro, un biblista de 53 años de Venecia, un vecino le pilló con su mujer en la cama y fue dando voces hasta el obispado. Y en una marcha fascista en Bérgamo desfiló otro cura, brazo en alto. Pero era lefebvriano y eso no desentona tanto.
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