Moderna, con cubierta retráctil, en pleno centro y con una parada del tranvía a escasos metros de su puerta. La plaza de toros de Vitoria, inaugurada el 5 de agosto de 2006, estrenó su techumbre móvil casi un año después y fue presentada a la ciudad como un flamante recinto multiusos. Ésa era la teoría. En la práctica, el recinto apenas ha acogido ferias taurinas, un único concierto de Fito y los Fitipaldis en 2007, el Salón de la Hostelería de 2008 y el acto inaugural de la Gasteiz Cup de ese mismo año.
Dicho de otra forma, el flamante equipamiento está cerrado a cal y canto unos 345 días al año. Antes de arrojar la toalla, el Ayuntamiento se plantea invertir 731.300 euros para que la instalación pueda albergar diversos espectáculos, como conciertos, competiciones deportivas, actuaciones circenses o musicales.
El Gabinete Lazcoz presentó ayer al resto de grupos políticos las conclusiones de un informe elaborado por sus técnicos, que analiza las asignaturas pendientes de la nueva plaza vitoriana tras compararla con otros recintos similares del país y de Francia. En junio de 2008, el alcalde encargó el estudio al asesor del equipo de gobierno en materia cultural, Enrike Ruiz de Gordoa. Diez meses después, ya hay conclusiones. Entre ellas destacan algunas que parecían obvias para diversos expertos, como por ejemplo que hay que mejorar la acústica del recinto e impedir la entrada del frío y la lluvia por los agujeros de las paredes superiores. A partir de ahora, los partidos estudiarán el documento para decidir si apoyan la propuesta y la necesaria inversión para impulsar el complejo.
El diagnóstico plantea que el multiusos disponga de un sistema de calefacción y un escenario, así como un entarimado desmontable y 800 sillas que se colocarán en el ruedo. Ruiz de Gordoa apostó por colocar elementos acústicos y «cortinajes absorbentes» que perfeccionen el sonido tras realizar un estudio específico sobre cómo mejorar la percepción de la música en el equipamiento.
Musicales, moda y ópera
Dotar a la plaza de estas cuestiones costará 731.300 euros, estimó el ex director de Cultura. Si el Ayuntamiento aprueba esta inversión, el complejo podrá acoger desde conciertos, a e-ventos ecuestres, exhibiciones deportivas, pasando por musicales, ópera o desfiles de moda. El objetivo es que esté ocupado «82 jornadas al año, incluidos los actos taurinos», dijo.
Ruiz de Gordoa se mostró categórico a la hora de descartar «la cultura del gratis total para apostar por la calidad. Aunque nos alquilen el recinto, no podemos aceptar cualquier cosa». El asesor puso sobre la mesa la posibilidad de organizar conciertos «íntimos» para menos de 4.000 personas, un aforo muy inferior a las casi 9.000 que caben en el recinto.
El técnico también planteó que el Ayuntamiento realice una «gestión integral» de los espectáculos que se celebren en la plaza. Algunos grupos criticaron que se deba «arreglar» ahora un complejo estrenado hace tres años. «Se engañó a toda la ciudadanía», censuró el PNV. «Es una broma, un error de bulto», lamentó EA.