Los vascos formalizaron el año pasado 32.118 nuevas hipotecas, lo que supone un 15,4% menos que en 2007. No obstante, a pesar de ese retroceso, casi uno de cada tres hogares de la comunidad autónoma está pagando ahora mismo un piso. Así se desprende de un estudio del Departamento de Vivienda que indica que el número de familias con préstamos ha aumentado ligeramente en Euskadi desde 2006 a 2008, si bien el esfuerzo financiero que exigen los créditos (es decir, la parte que se llevan de los ingresos domésticos) se redujo durante el último trimestre de 2008. Eso sí, no deja de acercarse al 50%, mientras que a comienzos de 2005 suponía el 35,2% de los recursos de la unidad familiar.
El trabajo del Gobierno vasco, que recopila datos de la Estadística Registral Inmobiliaria y del INE, entre otras fuentes, recuerda que los ciudadanos que compraron una vivienda entre octubre y diciembre de 2008 tenían que dedicar, por término medio, el 47,5% de sus ingresos a pagar la hipoteca, lo que supone 2,2 puntos menos que en el mismo trimestre de 2007. En ese recorte ha influido la evolución de los tipos de interés, pero el Departamento de Vivienda subraya «que el esfuerzo financiero de las familias vascas continúa siendo muy elevado».
Sin terminar de pagar
Ese problema no sólo se aprecia en los préstamos más recientes, sino cuando se contabilizan todos, nuevos y viejos, aún pendientes de pagar: el 29% de los hogares vascos, unos 170.000. Cerca de la mitad de todas esas unidades familiares (44,3%) deben desembolsar para el piso más del 30% del dinero de que disponen.
De todos modos, el Gobierno vasco advierte de que en los últimos tiempos no sólo se ha reducido el número de nuevas hipotecas, sino también su importe medio. En Euskadi se quedó en 163.300 euros a finales del año pasado, frente a los 164.400 registrados al concluir 2007. En términos absolutos, el valor de las créditos concedidos para comprar viviendas ascendió a 5.246 millones de euros en la comunidad autónoma, cantidad que supone un descenso del 16% respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, en el conjunto de España el montante de los préstamos se desplomó hasta el 37% (116.725 millones). Y el número de hipotecas, hasta el 32,6% (835.056).
Para los autores del estudio, técnicos del Observatorio Vasco de Vivienda, si el mercado inmobiliario atraviesa una situación «menos adversa» en Euskadi que en otros lugares es porque su economía depende menos de la construcción. Además, argumentan los expertos del Gobierno autónomo, la cuota de viviendas protegidas «es significativamente más elevada» en el País Vasco, ya que durante los últimos diez años ha ascendido al 25% de todos los pisos iniciados, cuando la media española se sitúa en el 10%.
El informe destaca otro dato relevante: las dificultades que encuentran los ciudadanos para que los bancos les concedan una hipoteca. En este sentido, alude a una encuesta del Banco Central Europeo, recogida por el Banco de España, en la que se advierte de que el número de demandantes de créditos de vivienda que han sido rechazados por las entidades financieras de la zona euro ha pasado del 21% al 41%.
En este sentido, el Ejecutivo vasco destaca que durante el pasado ejercicio duplicó los préstamos que concede para la compra de pisos protegidos y viviendas libres usadas. Otorgó 1.625 créditos en condiciones ventajosas por importa de 160 millones de euros, frente a los 70 millones desembolsados en 2007.