La Asociación de Municipios Vascos, Eudel, cumple hoy 30 años. Con este motivo, su presidente, Jokin Bildarratz, recordó ayer a las 23 personas relacionadas con el ámbito municipal en Euskadi que han sido asesinadas por ETA desde la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos hace tres décadas. También reconoció el «inmenso valor» de los más de 800 concejales y alcaldes que viven amenazados por defender sus ideas. «Nuestras calles están un poco manchadas de sangre», expresó de forma gráfica.
En una comparecencia pública en Bilbao, Bildarratz manifestó que el trigésimo aniversario de democracia municipal permite homenajear a las más de 20.000 personas que desde 1979 han colaborado en labores de gestión local en los 251 ayuntamientos del País Vasco. «Personas con vocación de servicio que han disfrutado de buenos momentos», pero también de «muchos sinsabores» e, incluso, «algunos con el sacrificio máximo de su propia vida», subrayó.
Por ello, demandó el reconocimiento público para quienes de forma «vocacional» trabajan por su municipio. En esta línea, recalcó el «inmenso valor» de los «voluntarios de la política» -como denominó a los alcaldes y concejales- que viven amenazados por ETA y que «sacrifican su libertad por un ideal, por el servicio a su comunidad».
En este contexto, recordó que desde 1979 han sido asesinados 23 alcaldes, concejales y ex ediles. Con el atentado que en 1995 costó la vida al portavoz del PP en el Consistorio de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, afirmó Bildarratz, «ETA dio un salto cualitativo» en su actividad, al poner en el punto de mira al ámbito local.
La banda armada volvió a dar «otro salto importante en 2008», añadió, al tirotear al ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco, e incluir entre sus objetivos a ex ediles. De esta manera, a los 500 cargos municipales que ya llevaban protección, el año pasado se sumaron otras 300 personas que habían abandonado su actividad política.
Política «tensionada»
En el repaso a los treinta años de las administraciones municipales, Bildarratz lamentó que la política vasca se haya «tensionado tanto» en los últimos tiempos. En este sentido, destacó la «anormalidad» con la que, a su juicio, se vive en determinados municipios, donde parte de sus ciudadanos «no encuentran un reflejo» de quién les puede representar en las instituciones, debido a la ilegalización de algunas candidaturas de ANV. Esta situación, sostuvo, «no tiene sentido» y «no hay ningún otro país en Europa donde en la mitad de los ayuntamientos pueda estar presente una opción política y en la otra mitad no esté».
Tras felicitarse por participar -con voz pero sin voto- en el Consejo Vasco de Finanzas, de cara al futuro, el presidente de Eudel reivindicó mayor «autonomía municipal». Para llevarla a la práctica, exigió que los consistorios sean «sujetos políticos» y «tengan capacidad de decisión». A renglón seguido, reclamó más «suficiencia financiera», porque, según aseguró, los ayuntamientos asumen un 30% de gasto que corresponde a otras administraciones. Como solución propuso una redefinición competencial. Entre sus demandas, asimismo, citó la «visualización del municipio», a través de la concreción de «un marco jurídico que nos ampare».