Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Mundo

MUNDO

La Administración Obama decide volver al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que abandonó en 2006

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
EE UU rectifica otro error de Bush
Un cubano pasa en bicicleta ante un gran mural con la imagen del Che Guevara. / E. C.
Eleanor Roosevelt inspiró la Declaración de Derechos Humanos de la ONU y fue la primera presidenta de la comisión que se creó para darle seguimiento. Seis décadas después el oscurantismo de George W. Bush dejó fuera a EE UU del órgano que le sucedió: el consejo. Una afrenta que Barack Obama pretende reparar.
La noticia la dio el martes la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Susan Rice, en teleconferencia con algunos periodistas a los que aseguró que Obama quiere abrir «una nueva era de compromiso» con las instituciones multilaterales. Su jefa, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, la apoyó con un comunicado en el que aseguraba que para el nuevo Gobierno «los derechos humanos son un elemento fundamental de la política internacional».
El Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, sustituyó hace casi tres años a la desacreditada comisión, que nació ya marcada por el mismo desprestigio. Algo que Washington ahondó al negarse a participar en ella. Fue uno de los pocos temas en los que EE UU y Venezuela coincidieron en el voto, aunque este último prefirió abstenerse mientras Estados Unidos fue uno de los cuatro países en posicionarse en contra de su creación. Bush estaba indignado porque naciones como Cuba podrían ser parte del nuevo órgano, mientras Hugo Chávez le encontraba demasiadas potestades para «injerir» en la política interna de sus miembros.
Cuba se sentó en el consejo, pero también China, por ejemplo, del que nadie parecía interesado en denunciar su régimen represivo. Y Washington, en señal de protesta, se quedó fuera, aunque asumió su contribución económica para el mantenimiento del organismo.
Momento adecuado
Tres años después, cuando el consejo se dispone a renovar la elección de sus miembros el próximo 15 de mayo, las cosas han cambiado. Un nuevo inquilino de la Casa Blanca abierto al mundo mantiene el deseo de reformar el consejo, pero desde dentro. «Con la ayuda de otros, nos involucraremos en el trabajo de mejorar el sistema de derechos humanos de la ONU para avanzar en la visión de su declaración», prometió Clinton.
Cuba ya no parece ser el principal problema. De hecho, al mismo tiempo que el Departamento de Estado confirmaba la noticia de Rice, un grupo bipartidista de legisladores introducía en el Senado una propuesta de ley para levantar las restricciones de viajes a la isla caribeña que impuso el embargo hace casi cincuenta años.
En lo que Obama comparte la indignación de Bush hacia el consejo es en el tema de Israel. Washington apoya las protestas del Estado hebreo, que considera injustas las frecuentes reprimendas que recibe en el apartado de los derechos humanos. De ello se han encargado los países africanos y asiáticos miembros de la conferencia islámica que promueve la solidaridad musulmana.
África y Asia tienen trece representantes cada uno en un consejo de 47 en el que los países occidentales sólo cuentan con siete. Noruega, Bélgica y Nueva Zelanda aspiran a ocupar los tres asientos que quedan vacantes en este bloque, pero tras el interés de Estados Unidos es de esperar que los neozelandeses se retiren para evitar competir.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS