Como se anunció el día de su inauguración, el Bibat acogerá durante las próximas semanas una serie de visitas sectoriales, organizadas, en palabras de la diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle, «para dinamizar este espacio como se merece». Visitas que comenzaron ayer con un recorrido para representantes de la cultura y la educación alavesas. Unas 200 personas, entre profesores, personalidades del arte, arqueólogos y responsables de asociaciones culturales se dieron cita para conocer de primera mano la peculiar colección -un único patrimonio, dos museos- que alberga el edificio diseñado por Patxi Mangado.
La visita comenzó con una intervención de López de Lacalle en la que animó a la ciudadanía a «abrirse al mundo de la cultura» y dijo que «infraestructuras como ésta son piezas clave para la regeneración del Casco Medieval de Vitoria. Junto a las cercanas Montehermoso, Artium o Santa María contribuyen a crear un entramado de agentes que invitan a salir de 'poteo' cultural por la ciudad». Tras su discurso comenzó el recorrido, amenizado por las explicaciones de cuatro expertos en las diferentes áreas del museo. Entre los visitantes se encontraban personas vinculadas al arte, como Mintxo Cemillán, Coco Rico, Brenan Duarte o Iñaki Larrinbe; el director de cine Fernando López Castillo, la fotógrafa Ana Valdeolivas, el director del museo diocesano de Vitoria, Zoilo Calleja, o Ricardo Sáez de Heredia, abad de la Cofradía de la Virgen Blanca. También había profesores de la UPV, como Alfonso Alday, Lidia Zapata, José María Ortiz de Orruño, Ramón Díaz de Durana, Pere Etxeberria o Felicitas Martínez de Salinas.
«Abrumador»
A tenor de sus comentarios, el Bibat dejó a todos gratamente impresionados. El artista Brenan Duarte destacó las posibilidades que ofrece el espacio expositivo y el «maravilloso» diseño de Mangado: «El continente es tan abrumador que casi 'se come' el contenido». Y eso, teniendo en cuenta que la colección permanente se compone de casi 1.500 piezas. También a Mintxo Cemillán le gustó aunque comentó que pesa más el valor artístico y estético del edificio que su utilidad. Destacó los amplios ventanales y criticó la «pequeña trampa» que supone meter lámparas de luz artificial en los lucernarios de las salas.
Para Iñaki Larrinbe, el Bibat es «el diseño arquitectónico más inteligente de Vitoria», ya que «se integra perfectamente en un espacio en el que no es fácil encajar un edificio de semejante envergadura». Aunque fueron minoría, también hubo quien puso algún pero al nuevo complejo museístico de la calle Cuchillería. Pequeños detalles como la escasa iluminación de las salas o la poca información que, a juicio de algunos, aportan las tarjetas que acompañan cada vitrina.
La serie de visitas sectoriales continuará mañana con una jornada para reunir en el Bibat a los agentes del sector turístico. Por otra parte, para la semana previa a San Prudencio se ha programado un evento parecido con trabajadores de la fábrica de naipes Fournier, y posteriormente se hará lo propio con representantes del deporte alavés.