
En la imagen, Sarkozy y Merkel se saludan antes de su encuentro./ Reuters

En la imagen, los dos mandatarios durante la rueda de prensa conjunta./ Afp
La apretada agenda de Zapatero
El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, inicia una ambiciosa gira europea que le llevará de la reunión del G-20 de Londres a la Cumbre de la OTAN de Estrasburgo (Francia) y a Praga, donde el domingo se reunirá por primera vez con el presidente estadounidense, Barack Obama.
Desde la capital checa, escenario también de una cumbre informal entre la UE y Estados Unidos, Zapatero volará a Estambul para cerrar su periplo con la primera Reunión de alto nivel hispano-turca y con el II Foro de la Alianza de Civilizaciones.
La Casa Blanca ha anunciado su interés en abordar la situación de Afganistán, los Balcanes, la crisis económica, la lucha contra el terrorismo y el cambio climático, mientras que Zapatero ha añadido Latinoamérica a esta larga lista de temas.
Abogan por la creación de una "nueva arquitectura financiera", que debe ser uno de los objetivos innegociables en la cita londinense
"Creemos que hay ahora una oportunidad histórica para construir un mundo nuevo", han resaltado ambos mandatarios
El presidente francés,
Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana,
Angela Merkel, han insistido en que la creación de una "nueva arquitectura" del sistema financiero mundial es uno de los objetivos no negociables de la
cumbre del G-20. En una rueda de prensa conjunta, ambos gobernantes han afirmado que hablarán en la reunión con una sola voz, y han señalado las que consideran "líneas rojas", entre las que figura su exigencia de que se publique una lista de paraísos fiscales.
Merkel, que junto con el presidente francés ha manifestado que la reforma de los mercados es más importante en este momento que nuevos
planes de estímulo económico, ha añadido que los países que no respeten las nuevas normas "deben ser identificados". "Tiene que haber una lista de los (paraísos fiscales) que se nieguen a ser controlados", ha explicado la jefa del Gobierno alemán mientras el presidente francés ha afirmado que se ofrece ahora "una oportunidad histórica para moralizar un sistema que se ha vuelto inmoral". "El G-20 debe decir si está a favor del fin de los paraísos fiscales o de su continuación", ha dicho Sarkozy, quien ha agregado que lo único que Francia y Alemania están dispuestos a discutir es si la lista se publica de modo inmediato o en unos días.
Objetivo: sentar las bases de la regulación financiera
Los dos estadistas han insistido en que no hacen falta más cumbres de las que salgan sólo declaraciones, y han manifestado que "la nueva arquitectura de los mercados financieros mundiales tiene que figurar claramente en el comunicado final". "Queremos resultados que transformen el mundo" porque lo que ha ocurrido ahora "no puede volver a repetirse", ha declarado la dirigente cristianodemócrata alemana.
Sarkozy ha afirmado que aunque ha degenerado en una "
crisis económica", su origen es "financiero", y por eso la regulación de los mercados "es un objetivo de enorme importancia". "Sin una nueva regulación no habrá confianza y sin confianza no habrá relanzamiento económico" y este objetivo "no es negociable".
El mandatario galo también se ha referido a la necesidad de controlar los fondos de alto riesgo, y ha calificado de "escándalo" la falta de transparencia que atribuyó a las agencias de calificación de riesgo. Preguntado por los borradores del comunicado final que circulan antes incluso de que comience la cumbre, Sarkozy ha manifestado su hartazgo de las reuniones en las que los técnicos "precocinan" un texto y ha asegurado que son los políticos quienes negocian. "Todo se está discutiendo ahora. Podremos hablar de relanzamiento de la economía, pero eso después", ha afirmado, en alusión a las "líneas rojas" fijadas por Francia y Alemania.
Además, ha destacado, además, en clara alusión a Washington, que "estamos en un mundo multipolar y que no se hace un favor (a los europeos escuchándolos). No queremos responsabilizar a nadie, sino que creemos que hay ahora una oportunidad histórica para construir un mundo nuevo". En Londres "hay que sentar las bases de la regulación del siglo XXI", ha subrayado Sarzkozy, quien al igual que Merkel ha manifestado que la crisis no ha sido un "acontecimiento natural" que haya nacido en Europa "de forma espontánea".