El euskera estará arraigado este fin de semana en Vitoria. Si el domingo la ciudad acogerá el final de una iniciativa para 'plantar' la lengua vasca, como es la decimosexta Korrika, la víspera reunirá en el Principal a seis bertsolaris que -seguro- estarán sembrados.
'Sustraiak errotuz' ('Echar raíces') es el lema con el que la Asociación de Aficionados al Bertso hace referencia a cómo ha crecido esta forma de creación en Álava que «cada vez está más presente en la provincia. Ahora hay que afincarlo más y seguir creciendo», señaló ayer al presentar la final del campeonato alavés la representante de la organización, Lierni Altuna.
Y así lo han constatado también los bertsolaris. «En las eliminatorias se ha batido el récord de audiencia, incluso ha habido que decir que no a gente, porque no había sitio», recordaba Ohiane Perea, quien añadió que hace un año la última prueba del campeonato reunió a cerca de 600 aficionados.
Entonces la txapela fue para Asier Otamendi, quien calificaba el enfrentamiento de este fin de semana como más «conservador», por la experiencia de varios de los participantes. Junto a él, Manex Agirre -al que Otamendi dio como favorito-, Oihane Perea, Rikardo Gonzalez de Durana, Iñaki Viñaspre y Juan Mari Juaristi competirán el sábado, a partir de las 17.00 horas, por el campeonato de Álava, que cuenta con el patrocinio de EL CORREO.
La final, que se desarrollará en el Teatro Principal, será «una gran fiesta», independientemente de «quién tenga mejor día y se lleve la txapela». Y es que entre los creadores del bertso el hecho de conocer al adversario en una controversia hace que el resultado de ambos sea mejor. «Aunque te ayuda a cantar más a gusto, no te sirve para saber por dónde te van a salir», por que «no son previsibles», subraya Iñaki Viñaspre. Y Juan Mari Juaristi inisiste en que en estos 'duelos' «hay que hacerlo bien los dos. Y tú, un poco mejor», precisa.
Cada vez más arriesgado
Lo que sí ha sido destacable en sta ocasión ha sido «el papel de los más jóvenes en el campeonato», apuntó Agirre. Aunque, en general, así lo ha sido el de todos. Perea comentaba la dureza de las eliminatorias y comparaba: «antes no arriesgábamos hasta la final. Ahora, hay que hacerlo antes». Como decía Juaristi, no se pueden guardar las cosas, ya que «es todo o nada».
Las entradas para la final se pueden adquirir en el centro Amaia de Vitoria, por las tardes y entre semana. También pueden comprarse en las taquillas del Teatro Principal, de 18.30 a 20.30 horas, y el mismo día de la competición.