Las prisas vuelven a rodear al Instituto Etxepare. Si la semana pasada el Gobierno vasco anunciaba el concurso para contratar su plantilla, ayer, en uno de los últimos consejos presididos por Juan José Ibarretxe, se decidió aprobar una partida para dotar de presupuesto a este organismo que, al igual que el Instituto Cervantes hace con el español, dará a conocer fuera de Euskadi la cultura vasca «en cualquiera de sus lenguas oficiales». Casi un millón de euros (941.671 en total) para financiar el inicio de sus actividades a lo largo de este año, contratar personal y conseguir sedes.
Ahora, diez meses después de que se diera luz verde a su reglamento de funcionamiento interno como establecía la ley que lo creó y tras dos años de parón, en el último suspiro del actual Ejecutivo vasco se han aprobado a un tiempo su financiación y el concurso para contratar a los diez empleados que en el futuro integrarán su plantilla.
El Instituto Etxepare tenía previsto comenzar sus actividades en noviembre pasado, pero sólo tras la constitución de sus órganos rectores -en diciembre de 2008- se acordó entonces la fecha de 7 de enero para su puesta en marcha. Sin embargo, no fue hasta la semana pasada cuando se anunció que el Instituto iba a convocar diez plazas laborales. El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) publicó el pasado jueves la relación de puestos de trabajo del organismo a través de una resolución firmada 24 horas antes por la consejera de Cultura -y directora eventual del centro-, Miren Azkarate. Nueve de esos puestos se cubrirán mediante un concurso de traslados interno, mientras que la designación del director general, según la normativa aprobada en 2007, se considera un nombramiento político. Durante el período en que la dirección del Instituto Etxepare esté vacante, sus funciones serán asumidas por quien ocupe el máximo cargo en la consejería de Cultura.
«Tienen prisa»
Todos los partidos de la oposición coincidieron en afirmar la semana pasada que el Ejecutivo de Ibarretxe parecía «tener prisa» por «colocar a personal vinculado al PNV» antes de la llegada de Patxi López a Ajuria Enea. Desde el Departamento de Cultura se negaron rotundamente estas acusaciones y se atribuyó a una «mera coincidencia» el inicio de los trámites para contratar personal poco antes del cambio en Ajuria Enea. «Antes de poner en funcionamiento el Instituto era imprescindible aprobar unos decretos que lo regularan, y el último está fechado en diciembre del año pasado. Ha sido imposible hacerlo antes», explicó a este periódico un alto cargo entonces.