-Queda en sus manos el que será a partir de ahora el principal bastión de poder institucional del PNV.
-(Risas) El PNV seguirá trabajando por este país, desde un sitio u otro.
-¿Eso qué significa? ¿Gobernar o condicionar el Gobierno desde las diputaciones?
-Las diputaciones tenemos un objeto social, una delimitación competencial y unas funciones que vamos a seguir ejerciendo. Luego, hay otros temas compartidos, y nos tendremos que ir sentando en las mesas.
-Es el PNV el que ha augurado tensión y desestabilización institucional.
-El PNV no se echa al monte. Somos un partido responsable. Aquí seguiremos viniendo por las mañanas y llegando a acuerdos con el que quiera para que este país siga funcionando. Y más con esta crisis.
-¿Está garantizada entonces la cooperación interinstitucional?
-Sí... Pero tampoco puedo opinar sobre lo que haremos junto a ese Gobierno cogido con alfileres si no sabemos qué va a plantear. Si estamos de acuerdo, iremos de la mano, y si no, pondremos las patas encima de la mesa, en términos de diálogo interinstitucional, constructivo.
-¿Hay riesgo de que se escoren de nuevo hacia el soberanismo?
-Hay unas ponencias aprobadas en asamblea general. Otra cosa es que se usen más adjetivos calificativos o superlativos, pero el PNV tiene 110 años y no cambia por el resultado de unas elecciones.
-¿Ve, como Urkullu, una intención encubierta de López con Batasuna?
-No lo sé. Los teléfonos entre Eguiguren y Otegi funcionan habitualmente. Loyola comenzó con ellos dos, porque comparten el mismo análisis: 'Nos podemos poner de acuerdo y echarles a estos de enmedio'. Eso sigue. Pero el PNV nunca pondrá obstáculos a un proceso de paz.
-¿Lo ve factible?
-Otegi ha dicho la milonga de siempre: buscar un proceso con agentes sociales y partidos. De lo que nunca habla es de ETA. ¿O ETA es un agente social para él?
-¿Le ve futuro a la izquierda abertzale de Otegi?
-Mantiene un núcleo duro importante. Hay otra alternativa que ha cogido una cierta fuerza: Aralar.
-Después de haberlo comparado con un yogur caducado, no le habrá sorprendido el desplome del tripartito como fórmula.
-Ya he dicho que la clavé. El PNV es el cauce central de la política vasca.
-¿Da por irrecuperables a EA y EB?
-Soy muy respetuoso con otras fuerzas, pero EA es un proyecto político fracasado hace tiempo y está agotado. EB también está sin espacio.