Es claro y lo tiene muy claro. José Luis Bilbao sigue apostando por la entente PNV-PSE que propuso, con no poco alboroto interno, hace casi un año y que ahora la cúpula de su partido ha puesto sobre la mesa de los socialistas. Eso sí, considera que sus pronósticos sólo se cumplirían tras una auténtica debacle de un Gobierno de Patxi López, al que ve maniatado por los populares y sin margen de maniobra. «Le doy dos años».
-Muchos en su partido denostaron el pacto PNV-PSE cuando usted lo lanzó en la famosa conferencia del Euskalduna. ¿Le ha venido a la cabeza eso de 'si ya lo decía yo...'?
-Eso lo dije yo el año pasado. Estas elecciones han demostrado que la política vasca es diabólica. Aquí hay cuatro corrientes de pensamiento: una derecha española heredera del franquismo sociológico, por mucho que se pongan gomina o se hagan trajes italianos; una larga tradición socialista que en su día fue de base obrerista y sindical, aunque ha cambiado; un nacionalismo democrático institucional representado por el PNV; y una izquierda que se autodenomina abertzale que sigue vinculada a ETA. Y luego hay y han habido otras expresiones políticas, más o menos efímeras: ha existido UA, la ICV de Gorordo, han existido, y hablo en pasado, EA, EE, EB... Al final, hay cuatro grandes opciones y ninguna puede articular por sí sola mayorías suficientes para gobernar.
-¿Y la solución es transversalidad?
-Hacen falta acuerdos sólidos. La suma de tendencias nacionalistas hoy no es posible mientras la izquierda radical siga con sus planteamientos violentos. Para qué voy a perder el tiempo en buscar acuerdos con unos que, si mañana me pegan un tiro, no van a pestañear. Hay mil encuestas que dicen que la gente pide estabilidad. Y eso viene de una entente entre el mundo nacionalista democrático y el socialista.
-Que hoy por hoy no es posible.
-Una cosa me maravilla: la ejecutiva nacional del PNV, acompañada por Ibarretxe, ofrece al PSE un acuerdo extensible a Madrid y los socialistas dicen que no. Son muy libres. Yo sigo pensando lo mismo que hace un año y además la clavé. La clavé.
-A algunos les puede parecer más una pose para dejar en evidencia al PSE que una oferta sincera.
-Pues mire, aprovecho para decirle que discrepo radicalmente del editorial de su periódico que decía que la oferta no era creíble. Es seria y sincera. No sé qué más hace falta. Está presentada en forma, con la ejecutiva nacional del PNV, el lehendakari ahí sentado avalándola... Y hecha además, no lo olvidemos, en una situación de crisis muy preocupante, con un 2009 que va a ser duro y un 2010 que también va a ser malo.
-¿No tiene culpa el PNV de que ese acuerdo no cuaje, por su empeño desde la marcha de Imaz en la defensa exclusiva del tripartito y la consulta?
-Parece que la Historia ha nacido con la consulta o con el proyecto de Nuevo Estatuto. Porque si tiramos atrás, ¿cómo el PNV puede hacer una oferta de gobierno a uno que estuvo en la puerta de la cárcel de Guadalajara? Cuando buscas socios no buscas a aquel con quien mejor te llevas, sino a aquel con el que puedes llevar adelante proyectos. El PP y el PSE andan a plastazos en todas partes y eso no les imposibilita para llegar a un acuerdo aquí.
-¿La culpa es del PSE entonces?
-Han dicho que no. La cúpula del PSE -en la que yo pongo las fotos de López, Ares y Eguiguren- tiene una decisión tomada y basada, y voy a decir una barbaridad, en el 'que te den, os vais a enterar', y no les critico. La prioridad de López es sentarse en la silla de Ajuria Enea mientras que la del PNV es sacar adelante este país. ¿Y después, qué? ¿Con 25 parlamentarios? ¿Con un pacto con un PP que les va a dejar colgados de la brocha? Al día siguiente de ser lehendakari va a tener, de saque, 25 votos a favor y 30 en contra. ¿Eso es un Gobierno fuerte? Estará sentado en la silla, saldrá en las fotos e irá a la final del Athletic y al palco, pero será un Ejecutivo débil que no va a poder gobernar.
-Los gobiernos en minoría no son nada nuevo. Y el PSE tiene un socio preferente y dice estar abierto a otros.
-Pueden decir lo que quieran, pero va a ser un Gobierno débil al que el PP va a tener enganchado. López tendrá que llamar a Basagoiti todas las mañanas: 'Oye, Antonio, ¿qué te parece? ¿me das el visto bueno para esto? ¿me votas a favor de lo otro?'
-¿Y qué tiempo de vida le da al Gobierno de López?
-Voy a echar una al aire... Dos años. Hasta las municipales y forales, si es que aguanta. Aquí los grandes beneficiados y los listos son los del PP, que han pensado: 'Le voy a tener agarrado, no digo de dónde'. Y, además, igual hay que hacer movimientos en Álava y Getxo y a la vez Zapatero se queda sin un apoyo fundamental en el Congreso. El martes ya andaban con el culo prieto, que si Durán no me coge el teléfono... La operación del PP es desgastar a Zapatero, dejarle también colgado de la brocha, volver a La Moncloa y sacar tajada aquí y tener agarrados de cierto sitio al señor López y a su cuadrilla. Les sale redondo. No entiendo cómo el PSE cae en esa trampa. Bueno, sí, porque su única obsesión es la silla.
-Después de esos dos años, ¿llegará el acuerdo PNV-PSE?
-El fracaso de López va a ser estrepitoso. Y cuando lleguen las siguientes elecciones habrá que volver a plantear la realidad de las cosas. Sigo creyendo que el futuro de este país pasa por un entendimiento entre el nacionalismo institucional y el socialismo. Lo que no tiene ningún sentido es decir 'me siento en la silla, ya estoy contento y realizado en la vida' y luego venir pidiendo un ejercicio de responsabilidad. Mira majo, vete con ellos, con los que te llaman por las mañanas.
-¿No es contradictorio con sus llamamientos a sacar adelante el país?
-Es que no sabemos qué van a plantear. Nadie lo sabe. Hay cosas que ya hasta molestan, eso de la higiene democrática, de que hay que aprender a estar en la oposición... El PNV tiene 110 años de historia y ha estado en la oposición, en la clandestinidad, en la cárcel, en las trincheras y donde ha tenido que estar. Y si en el Parlamento vasco tenemos que estar en la oposición, pues estaremos, no pasa nada, nadie nos tiene que dar lecciones de democracia.
-Admita que han podido dar la sensación contraria, como si nadie más estuviera legitimado para gobernar.
-Eso no hemos dicho nunca. Estamos legitimados porque hemos ganado, pero si se articula otra mayoría que sume más, ellos son los que están legitimados. Los nacionalistas nos equivocaremos muchas veces, pero tomamos las decisiones pensando exclusivamente en este país. Y hablamos claro. López ha mentido a la ciudadanía. Dijo que nunca buscaría al PP y le ha faltado tiempo. Lo peor que puede hacer un político es mentir. Nixon cayó por mentir, no por poner micrófonos.
El recadista
-¿Sigue pensando de López que es un recadista de Madrid?
-Sí, hombre. Va a haber dos delegados del Gobierno. Ahí manda el que manda.
-¿No debería darle al menos los cien días de cortesía?
-Cien días o los que sean. Confianza hay que dar a todo el mundo y las sorpresas siempre pueden existir. Que yo sepa, va a ser la primera vez que tenga una responsabilidad en las cosas de comer. Gobernar no es echar discursos. Cuando tienes marrones delante... ahí, que yo sepa, no tiene ninguna experiencia. No digo que para ser lehendakari haya que sacar una oposición, ni siquiera hablo de titulaciones. Pero, ¿qué ha demostrado hasta ahora en la vida? Que yo sepa, poquito.
-¿Por qué es criticable que el PSE pacte con el PP y deja de serlo que ustedes no le hagan ascos en Madrid para poner en evidencia a Zapatero?
-Lo que está claro es que Zapatero ya no puede contar con nuestros votos. Han rechazado nuestra oferta de estabilidad y eso tiene unas consecuencias. No es que el PNV se alinee con el PP, sino que el PSOE no puede contar para nada con el PNV. Ya se irá viendo, pero no tiene garantizado nada. Me asombra su falta de visión de Estado, pero allá ellos.
-De momento, en la Diputación de Vizcaya ya han llegado a un acuerdo con el PP para desbloquear el contencioso de los peajes. Parece sintomático.
-En Vizcaya hemos llegado a pactos muy importantes con el PSE y con el PP, pero en muchas materias. Estamos acostumbrados porque no tenemos mayoría absoluta.
-No me ha contestado si ve en el medio plazo acuerdos del PNV con el PP, que hoy parecen imposibles. Todo ello, a pesar de los rumores de que les han ofrecido ustedes el oro y el moro.
-No me consta. Son rumores. Y sobre si el PP aspira a ser clave... Ahora a lo que aspira es a ganar las generales y se ha encontrado con que, habiendo bajado, son claves para darle la silla, que no el Gobierno, a López. El PSE podrá cambiar el mapa del tiempo en EiTB y poner la bandera española en Ajuria Enea, pero luego no sabemos qué hará. En cambio, el PP sí podrá condicionarle a López el día a día.
-Si Ibarretxe le pidiera opinión sobre su futuro, ¿qué le aconsejaría?
-No soy quién para decirle a mi amigo Ibarretxe, y compañero de facultad, lo que tiene que hacer. Si me preguntara, que no lo hará, le diría: 'Siéntate con el EBB y decidid todos'.
-¿Cree que ya tiene tomada una decisión?
-No lo sé. Solo sé que ha ido de la mano de la ejecutiva nacional. Su futuro será el que él decida. Lo que sí le recomendaría es que lo que decida lo haga hablándolo con la ejecutiva nacional del partido. Pero que haga lo que quiera, ¿eh?
-¿Piensa que los buenos resultados le cargan de razones para quedarse al frente del grupo del PNV?
-Podría hacerlo. Garaikoetxea lo hizo. Si salimos del Gobierno, lo haremos en las mejores condiciones, habiendo ganado las elecciones con un resultado que nadie imaginaba. Con una situación interna muy buena, muy tranquila.
-Algún compañero suyo, en concreto el ex senador Javier Maqueda, ya ha insinuado que Imaz debería tener algún papel relevante. ¿Lo suscribe?
-No voy a juzgar públicamente lo que dicen compañeros de partido, pero me voy a remitir a lo que dije cuando Josu Jon dejó la presidencia. Que iba a saber estar y no estar. Y creo que va a saber no estar, con lo que eso significa. No como otros.
-Su nombre siempre suena como posible recambio de Ibarretxe. ¿Se ve en la reconquista de Ajuria Enea?
-Reconquista suena muy feo. Eso es como McArthur cuando salió de Filipinas: 'Volveré'. El PNV volverá.
-¿Y se ve liderando el regreso?
-Ese regreso se va a dar porque la sociedad es sabia y sabrá valorar quién ha mentido y quién ha dicho la verdad. El PNV va a volver a gobernar este país, y además en mejores condiciones que antes.