El comité y la plantilla de la empresa vitoriana Cegasa arremetieron ayer contra el Gabinete Ibarretxe por haber dado luz verde al ERE de suspensión temporal de contratos hasta final de año para 203 de sus 360 empleados planteado por el fabricante de pilas. Éste es el segundo expediente tramitado, pues el primero, que suponía la extinción definitiva de 207 empleos, había sido rechazado por el Ejecutivo vasco el pasado mes de febrero, en plena campaña electoral.
Doscientos trabajadores, arropados por familiares, se manifestaron ayer al mediodía por las calles más céntricas de Vitoria, con gritos y consignas contra el expediente, la empresa y la actitud final del Departamento de Trabajo que encabeza todavía Joseba Azkarraga. «Gobierno vasco, el ERE da asco» y «No es de suspensión sino de extinción» fueron las dos consignas más coreadas a lo largo de la marcha, junto a la ya habitual de «Cegasa a China y nosotros a la ruina».
De «vergüenza» calificó el presidente del comité, Juan Carlos Ramos, la decisión del Gabinete Ibarretxe, momentos antes de iniciarse la manifestación. El sindicalista de ELA acusó a Trabajo de «hacer dejación» de sus funciones y de «favorecer a la empresa», ya que, a su juicio, ha tomado la determinación de aprobar el ERE sin conocer los informes de rentabilidad de la planta y de la línea de fabricación de pilas para el consumo, «información que la dirección no ha entregado», afirmó.
Ramos avanzó su sospecha de que Cegasa desvía fondos a China, al enviar maquinaria y material a la planta allí ubicada, «costes que no sabemos donde se cargan y que luego pueden desequilibrar un balance», relató para apoyar su petición de que «mire con lupa» toda la actividad de la empresa.
El presidente del órgano sindical insistió también en que el comité tiene «sospechas» de que Cegasa pretende cerrar de manera definitiva la fábrica de la capital alavesa y cree que esta suspensión temporal durante nueve meses no es sino «preparar el camino» a esa decisión.
Posible recurso
En un ambiente de duras críticas al Ejecutivo vasco, no faltaron tampoco puyas directas a Ibarretxe. Un miembro del comité recordó que hace dos meses, cuando Trabajo rechazó el primer ERE, el ahora lehendakari en funciones «salió enseguida en apoyo de su amigo Juanito Celaya, así lo dijo, a quien presentó como ejemplo de los empresarios vascos. Ahora esperamos que se acuerde de los trabajadores de Cegasa que se van a casa», ironizó.
El comité se reunirá hoy para valorar la nueva situación creada -su presidente no descartó la posibilidad de recurrir la decisión «indignante» de Trabajo- y tiene intención de convocar una asamblea de la plantilla la próxima semana.
Por otra parte, el parlamentario electo de Aralar Oxel Erostarbe criticó ayer «el cambio de decisión» de Trabajo sobre el ERE de Cegasa. Erostarbe recordó que, «coincidiendo con la campaña electoral», el Ejecutivo autonómico rechazó el expediente de regulación presentado por la empresa, y afirmó que no entiende «qué cambios ha habido en estos casi dos meses» para el cambio de actitud.