Ya hay fecha oficial. La Fundación Sancho el Sabio, la biblioteca sobre historia y cultura vasca más importante del mundo, abrirá sus puertas la «primera quincena de mayo» en Betoño. Antes, a partir del próximo lunes, comenzará el traslado de su vasto fondo documental, alojado hasta ahora en el Palacio Zulueta, a la nueva sede.
A falta de inauguración oficial y vacío, de momento, de contenido, el nuevo edificio se alza ya imponente en la calle Portal de Betoño, junto al antiguo convento de las Carmelitas donde avanzan también las obras del futuro centro cultural Krea. Ambos completarán en poco más de un año el -en palabras del presidente de la Caja Vital, Gregorio Rojo, que promueve ambos proyectos- «rincón de la cultura en Betoño». «Por eso ambos se tienen que llevar bien».
Concebida como un espacio donde conviven contemporaneidad y pasado, la nueva sede de la Fundación Sancho el Sabio presenta una hermética caja de cristal, reflectante y diseñada a medida, que cubre el viejo cementerio neogótico donde las monjas del convento anexo daban sepultura a las hermanas fallecidas. Y es que, pese a no estar catalogado y a que, por lo tanto, no tenía por qué ser conservado, los autores del proyecto -los arquitectos locales Roberto Ercilla y Miguel Ángel Campo- apostaron por rescatar el camposanto porque, para ellos, simboliza «la memoria histórica que hay que preservar».
Depósito en el sótano
Como si se tratara de un castillo medieval, una especie de foso de tres metros de ancho por tres de alto separa la estructura de vidrio de los muros del antiguo cementerio. Es la forma elegida por los arquitectos para bañar de luz natural el sótano, que atesora el verdadero corazón de la prestigiosa institución.
Tras franquear la urna, la primera imagen que tendrá el visitante será la de un claustro iluminado por una claraboya central, convertido ahora en vestíbulo y zona de exposiciones. Bajo la arcada, encontrará la recepción, los despachos -alojados en cubos de madera y cristal- y el impresionante depósito documental, de la misma capacidad que el del museo Reina Sofía.
Terminado el edificio, el reto de la Fundación Sancho el Sabio es «abrirse a la sociedad alavesa». Por ello, su directora, Carmen Gómez, anunció ayer que la institución comenzará a programar visitas guiadas desde su inauguración, en mayo.