Toque de atención al candidato en plena campaña. Respaldo «cerrado», pero con una ligera advertencia. El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, no pudo reprimir ayer su proverbial facilidad para decir lo que piensa. Marca de la casa. Lo hizo en una pequeña dosis, pero dejó constancia de su forma de ser: «Lehendakari, debes mandar más -le dijo al aspirante en pleno Casco Viejo bilbaíno-. Y debes decir a tus consejeros que manden en este país. Si tú mandas y gestionas bien, la gente te vamos a seguir».
El primer edil de la capital vizcaína ha mantenido serias diferencias con la gestión del Ejecutivo autónomo en los últimos años, hasta el punto de calificar de «aventura» la Ley de Consultas auspiciada por el propio Ibarretxe. Ayer pasó de puntillas por las críticas -aunque dejó una pincelada- y se centró en ensalzar las cualidades del aspirante a un cuarto mandato. Como obligaba el guión de la campaña. Azkuna reiteró la necesidad de afrontar la actual crisis económica con un jefe de Gobierno que tenga «experiencia» como gestor y que sea «tenaz» y buen «conocedor de los recovecos de la administración», para, a continuación, enumerar el curriculum del cabeza de lista del PNV desde que comenzara su andadura como alcalde de Llodio, en la época de las riadas de 1983.
Y aludió al propio Barack Obama al asegurar que el líder norteamericano no ha designado para llevar adelante los «cambios» que propugna para Estados Unidos a jóvenes recién salidos de Harvard, sino a «equipos experimentados». «Nos hace falta gente con mucha experiencia e Ibarretxe la tiene», subrayó antes de soltar una puya a los rivales: «Otros no pueden decir lo mismo».
El alcalde, que pronosticó «cuatro años malos» en los que se hablará «mucho» de economía y habrá «poco» tiempo para «otros juegos florales» -referencia que algunos de los presentes interpretaron como una alusión a la puesta en marcha de nuevos proyectos soberanistas-, dejó para el tramo final de su intervención una muestra de su carácter. Azkuna, bastión del PNV en Bilbao, aprovechó que en el mitin matinal estaban presentes junto al lehendakari consejeros como Ana Agirre (Comercio e Industria) y Gabriel Inclán (Sanidad) para soltar una perla y hacer una recomendación al futuro Gobierno vasco.
«Lehendakari ponte al frente y los demás tiraremos detrás o nos colocaremos a tu lado. Te digo que te patees los caminos y que tus consejeros también se pateen los caminos para que vean los enormes problemas que hay en Euskadi», espetó. Gestión a pie de calle, lejos de los despachos, vino a decir. «Liderar», subrayó, para «ganar y, con experiencia, salir cuanto antes de la crisis».
Ibarretxe no se salió del guión y aceptó el reto, si bien reclamó que «todas» las instituciones trabajen «juntas conmigo a la cabeza». «Si somos capaces de sumar fuerzas vamos a sacar este país adelante», insistió. En un acto convocado para dar a conocer las propuestas del PNV en favor del comercio -la «mayor empresa vasca» con 131.000 empleados, dijo- el lehendakari reconoció la labor de los «tenderos» como «psicólogos» de sus clientes y «el hombro en el que apoyarnos y contar nuestros problemas». «Porque conocemos vuestros nombres», insistió.
Intento de boicot radical
El candidato enunció las medidas para apoyar a este sector frente a la mala situación económica. Lo hizo a pesar de que una docena de radicales intentó sin éxito boicotear e interrumpir su discurso con lemas como 'PNV español' o 'Democracia para Euskal Herria' y carteles en favor de D3M. La rápida actuación de la Ertzaintza, con un potente despliegue de seguridad por todo el Casco Viejo bilbaíno, impidió que el boicot fuera a mayores.
Sin dejar de pronunciar su discurso mientras los agentes identificaban a los alborotadores -el aspirante a residir en Ajuria Enea sólo pidió tranquilidad «a pesar de las tempestades y la falta de educación de esa gente que no representa a este país»-, Ibarretxe prometió un centro de innovación cooperativa, ayudas para la asistencia técnica y formación de los comerciantes, planes para desarrollar el comercio en 50 municipios, medidas para modernizar 10.000 pequeños negocios y un plan de adaptación del pequeño comerciante, así como la inversión en innovación para este sector.