La Comisión europea dio ayer su visto bueno al esperado expediente de infracción contra España por déficit excesivo, en el que se resalta el espectacular deterioro de sus finanzas públicas, cuya sostenibilidad pasa a ser considerada como de «alto riesgo» a largo plazo desde la posición de «medio riesgo» que ocupaba hasta ahora.
En su dictamen, la Comisión toma nota de que España rebasó ya en 2008 el 3% de déficit fiscal permitido por el Pacto de Estabilidad, al registrar un 3,4% de exceso de gastos sobre los ingresos con respecto al PIB. Francia, Irlanda, Grecia y Letonia también fueron objeto de la misma iniciativa.
Tal déficit, dice la Comisión, no tiene carácter excepcional porque «no se produce debido a un acontecimiento inusual», ni tampoco se deriva «de un empeoramiento económico severo en 2008». Habrá que deducir -la Comisión no lo dice- que ese déficit resulta del gasto público comprometido por el presidente Rodríguez Zapatero en campaña electoral, cuando el momento económico todavía no era manifiestamente malo. En informes precedentes sobre la situación económica española, la Comisión ha sido muy crítica con esas promesas electorales, y en particular con el cheque fiscal de 400 euros a cada contribuyente, en un marco general de menores ingresos fiscales y de utilización de los estabilizadores automáticos para ayudar a los parados.
El panorama que pinta la Comisión en el corto plazo para España no es halagüeño. Al previsto bienio de recesión económica le va a seguir otro de crecimiento muy bajo del PIB, debido a la contracción de la demanda interna y a la morosidad del sector exterior. Los altos déficits gubernamentales durante este 'bienio negro' van a ser responsables de buena parte del déficit exterior. Por lo que a las reformas estructurales respecta, la Comisión conviene en la necesidad de actuar en las líneas ya definidas de refuerzo en investigación y en educación, básicamente con la mira puesta en reducir el abultado diferencial de productividad con respecto al resto de la Eurozona. Sin embargo, el esfuerzo financiero comprometido hasta ahora en estos campos es considerado insuficiente.
La posición fiscal del Ejecutivo español fue restrictiva hasta 2006, neutral en líneas generales en 2007 y objetivamente expansionista en 2008, precisamente cuando los ingresos se contrajeron 4,5 puntos del Producto Interior y el ratio de gasto creció en un punto y medio.
El informe de la Comisión pasa ahora a la consideración del Comité Económico y Financiero, que emitirá su propio dictamen en el plazo de dos semanas. Si el análisis de la Comisión es refrendado por este órgano, el Ejecutivo comunitario elevará sus conclusiones al Consejo, con indicaciones de un plazo para la corrección de la situación. El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, decía ayer que «las ideas barajadas por el vicepresidente Solbes a este respecto son muy razonables».
Por otra parte, Almunia expresó su preocupación por el deterioro de la situación económica en los países del este de Europa, en especial por la depreciación de las monedas de los Estados miembros que no forman parte del euro.