
El líder demócrata reconoce que el proyecto no es una panacea para todos los males que aquejan a Estados Unidos./ Efe
«Dar la vuelta a esta economía es una misión de todos»
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afirmado que sacar adelante la economía es responsabilidad de todos, no solamente de un partido y ha hecho un llamamiento al Congreso para que apruebe el plan de estímulo económico. "Crear puestos de trabajo y dar la vuelta a esta economía es una misión que está por encima del partidismo. Cuando arde la ciudad no miramos de qué partido es cada quien, agarramos una manguera", ha dicho el gobernante.
Obama hablaba en una reunión con ciudadanos en Fort Myers, en Florida, la zona más afectada en EEUU por la crisis inmobiliaria y los embargos por el impago de hipotecas, como parte de una campaña para promover la aprobación del plan.
Recibido con numerosos vítores del público, el presidente ha reiterado su argumento de los últimos días de que si no se toman medidas "nuestro país se sumergirá en una crisis que, en un momento dado, será mucho más difícil de resolver". Mientras el mandatario hablaba, en Washington el Senado ha votado y ha aprobado el plan con un mínimo margen, texto que habrá de unificarse con el aprobado a fines de enero por la Cámara de Representantes y ser votado nuevamente en el pleno del Congreso, antes de ser enviado a la Casa Blanca.
Con 61 votos a favor, uno más de lo que se necesitaba, y 37 en contra, los senadores dan luz verde a las medidas anticrisis
Obama califica la aprobación del texto como "buenas noticias" aunque es consciente de que "todavía queda mucho trabajo"
El Senado de EEUU ha aprobado con un mínimo margen un
plan de estímulo económico de 838.000 millones de dólares que deberá armonizarse con el texto aprobado por la Cámara de Representantes y someterse al pleno del Congreso antes de ser enviado a la
Casa Blanca.
Con 61 votos a favor, uno más de lo que se necesitaba, y 37 en contra, los senadores han aprobado su versión del plan de estímulo, ideado para combatir la peor crisis económica de EEUU desde la Gran Depresión.
Durante un encuentro con votantes en Fort Myers (Florida), donde promueve el plan de estímulo, el presidente de EEUU, Barack Obama, ha calificado la aprobación del texto como "buenas noticias". Ha agregado, no obstante, que queda mucho trabajo por hacer para acercar las posiciones de los legisladores de ambas Cámaras del Congreso para elaborar un único texto definitivo.
El proyecto de ley ya pasó su primera prueba de fuego ayer por la noche, cuando los senadores aprobaron, con 61 votos a favor y 36 en contra, una moción para proceder hoy a su aprobación. Pese a los esfuerzos de bipartidismo que promueve la Casa Blanca, la votación de hoy tampoco ha contado con un fuerte apoyo republicano: de los 41 miembros de la oposición en el Senado, sólo tres, todos ellos de corte moderado, se sumaron a la mayoría demócrata para la aprobación del plan.
Ahora el siguiente paso es armonizar este proyecto de ley con el de 819.000 millones de dólares que ha recibido el
respaldo de la Cámara de Representantes el 28 de enero sin ningún apoyo republicano. Una vez armonizado, el texto final será sometido de nuevo a votación en el pleno de ambas cámaras y será remitido al presidente del país para su firma. La mayoría de los republicanos continúa insistiendo en que el plan es costoso e ineficaz a corto plazo, y prefiere que este incluya más rebajas de impuestos y menos gastos.