Oposición frontal. El Ayuntamiento, a través del concejal de Asuntos Sociales, Peio López de Munain, rechazó ayer de plano que Vitoria necesite un comedor gratuito para paliar la demanda de personas que pasan hambre. Este nuevo servicio es uno más de los que baraja poner en marcha la parroquia de Santa María del Casco Viejo en respuesta a «necesidades reales», como desveló EL CORREO. El responsable del proyecto Berakah y párroco de esta iglesia, José Angel López de Lacalle, aseguró que la implantación del servicio sigue en estudio, pero negó que su apertura vaya a ser inminente. «Vemos que hay necesidad porque hay gente que no come y no tiene dinero para pagar en el de Desamparados», agregó.
Sin embargo, esta necesidad no es compartida por el departamento de Asuntos Sociales. Su responsable, Peio López de Munain, respondía así a una pregunta de la concejala del PP Ainhoa Domaica en la comisión de Asuntos Sociales. La edil popular criticó que el Ayuntamiento de Vitoria no se hubiera enterado de la existencia de «una situación sobrecogedora», un colectivo de 360 personas que piden alimentos a la parroquia de Santa María, y de la creación de un comedor en respuesta a esa demanda. «Ustedes ni se han dignado en levantar el teléfono para preguntar qué es lo que ocurre. No creemos que vayan por una creencia, sino porque tienen hambre», subrayó Domaica.
«Lo del comedor lo hemos sabido por la prensa, como todo el mundo, como Cáritas y la propia parroquia de Desamparados», respondió López de Munain, que cuestionó los métodos de Santa María, especialmente en cuanto al control de los vales de comidas gratuitas que se suelen conceder. «Algunos de esos bonos se cambian por dinero y para pagar otras cosas que no es la comida. Sabemos que es así porque lo hemos investigado. No existe un control que garantice su buen uso», precisó.
López de Munain fue más allá al decir que consideraba innecesario un nuevo servicio de comedor. «Sabemos que se distribuyen actualmente unas 300 comidas pero Desamparados tiene capacidad para hacer dos turnos o para ser ampliado», añadió.
Caridad o protección
Según el concejal de Asuntos Sociales, en este caso, «se va contra el concepto de atención social de esta ciudad. No apostamos por el 'todo gratis', ni damos vales por la cara. Nosotros atendemos derechos, no hacemos caridad. Hay obligaciones por parte de la gente que tienen que cumplir. Hay un trabajo de control, de garantías ¿Por qué hay 300 personas que acuden a la parroquia y no a nosotros? Ellos sabrán. La Iglesia puede hacer lo que quiera. Si hacen caridad que la hagan», añadió.
La réplica del párroco de Santa María no se hizo esperar. «Se usa el concepto de caridad para desprestigiarla, pero es la ayuda social con amor y cercanía. Es verdad que nos movemos en dos planos diferentes que pueden ser complementarios», explicó José Angel López de Lacalle. A su juicio, el Ayuntamiento debe responder cuando se le pregunta dónde va su dinero. «Nosotros, no tenemos ese problema. No planificamos, cubrimos las ayudas desde la necesidad de cada día», subrayó. El sacerdote pidió a las instituciones mayor flexibilidad y que vean la realidad concreta de cada día, «no la de los despachos». En cuanto a los vales, indicó que «es difícil demostrarlo pero prefiero dos que me engañen a uno que pase hambre».