El Buesa Arena se convertirá esta mañana en un lugar de encuentro y sentimiento en el que los aficionados al baloncesto rendirán a buen seguro un acogida muy especial a Tiago Splitter tras su regreso de Brasil. La solidaridad de la grada con el jugador insignia del actual TAU en el momento más complicado de su trayectoria vital traspasará la importancia en sí de un derbi vasco que puede llevar al Baskonia a establecer una nueva marca en su ya rico historial.
Si el TAU gana al Bruesa Gipuzcoa Basket hoy en el Buesa Arena logrará completar una vuelta entera sin conocer la derrota en la Liga ACB. La marca alcanzaría los 16 encuentros consecutivos sin conocer la derrota dentro de la competición doméstica.
Por si la motivación pudiera parecer escasa, el TAU recibe en su cancha al único equipo que ha logrado vencerle en lo que va de temporada en la competición española. Los de Pablo Laso lograron imponerse el pasado 26 de octubre por 75-62 al bloque aún en construcción del nuevo proyecto Ivanovic. Lo hicieron de un modo contundente, desbordando a los vitorianos en transición, equilibrando el lanzamiento exterior con el juego en el poste bajo y, sobre todo, merced a los 20 rebotes de diferencia que los donostiarras lograron sumar ante una defensa insulsa, que se dejó robar la cartera una y otra vez. En aquel encuentro, los vitorianos sólo pudieron atrapar unos exiguos 28 rebotes totales, frente a los 48 atrapados por los locales.
La sangría fue mayor si cabe en la faceta atacante que en la defensiva. Aquel día, el Bruesa sumó nueve rechaces más que los alaveses en su zona respectiva (28 por 19), pero su apuntalamiento se produjo más en la parcela ofensiva, donde sisó 11 rebotes dentro de la pintura baskonista. Las segundas opciones con las que contó el ataque local fueron claves en su distanciamiento paulatino.
La concentración y el rebote son dos facetas de juego que el TAU ha ido corrigiendo según ha avanzado la temporada. Poco que objetar al respecto. El Baskonia ha adquirido ya la velocidad de crucero que impone sus objetivos. Es un equipo intenso, frenético en su ansia por ganarlo todo. La derrota contra el Olympiacos el jueves no tiene porqué alterar en exceso esa dinámica, inclusive con la lesión de Splitter.
Además, enfrente hallará a un Bruesa que tampoco llega en su mejor momento a Vitoria tras acumular cinco derrotas consecutivas, la última de ellas en su cancha ante el farolillo rojo de la clasificación, el Cajasol. Auspiciado por sus buenas actuaciones ante los equipos 'grandes', los donostiarras llegan con la esperanza de aprovechar un mal día de los de Dusko Ivanovic y sacar partido de sus veloces transiciones, así como de la inspiración de sus mejores hombres.
Contrarrestar la defensa
Una vez rota ante el Olympiacos la racha 'imposible' de 17 victorias consecutivas entre ACB y Euroliga, el TAU deberá bajar a la tierra para contrarrestar una defensa agresiva formada por jugadores muy móviles que le trajo de cabeza en la primera vuelta.