El Alavés visita esta tarde al Córdoba en un partido marcado por la supervivencia clasificatoria. Con tres puntos de ventaja sobre el conjunto andaluz y el Eibar -ambos en zona de descenso-, el equipo vitoriano se encuentra inmerso en un peligroso triángulo del que sólo podrá escapar con un triunfo en el Nuevo Arcángel. Pero la doble lectura de la tarde es evidente: con una victoria el cuadro albiazul puede concluir la jornada con seis puntos de ventaja sobre los puestos de descenso o, si cae derrotado, meterse en ellos por primera vez en la temporada. Es decir, abrir hueco y acercarse a la parte media de la tabla o convertir en crítica una situación ya comprometida. El empate dejaría un escenario similar al actual, aunque el 'average' particular caería del lado vitoriano debido al triunfo albiazul en la primera vuelta.
Para el conjunto alavesista, que suma cuatro puntos en los cinco encuentros dirigidos por Mandiola, se trata también de dar continuidad a la línea de solidez ofrecida ante el Salamanca. Después del batacazo anterior en Mendizorroza frente al Albacete -otro rival directo-, el Alavés apuntó al menos síntomas de recuperación el pasado domingo, aunque el empate sólo llegó en el minuto 90. Unas circunstancias que pueden llevar al técnico a introducir pocas modificaciones en el equipo inicial.
Mandiola, aún cuestionado
Aunque la nieve impidió ayer al conjunto albiazul ejercitarse con normalidad, las pruebas realizadas durante la semana apuntan a que Mandiola mantendrá una zaga con César en el lateral diestro y Nacho Garro como central. En la defensa y posiblemente en todo el equipo, el único cambio será el obligado de Llorente por Albacar debido al esguince de rodilla del tarraconense.
Garitano y Emilio Sánchez pueden formar de nuevo en el doble pivote, con una línea de tres mediapuntas donde podrían repetir De Marcos, Moreno y Dani Castellano, con Juanjo de nuevo en la punta de ataque. Igor Martínez y Javi Guerra son las opciones si el técnico decide finalmente retocar el sistema ofensivo. En una semana donde Mandiola continúa a expensas de los resultados para asegurar su continuidad en el banquillo albiazul, pese a la ratificación presidencial.
Ayer, el entrenador alavesista trató de relativizar la trascendencia del duelo de esta tarde y apuntó que al final «lo importante es acercarse a los 50 puntos», al margen de en qué campos se logren los resultados. Mandiola también recordó que pese a que Eibar, Córdoba y Alavés parecen en este momento involucrados en una pelea directa -Sevilla (10 puntos) y Alicante (15) se encuentran casi descolgados y también se abre hueco por arriba-, cree que algún rival de la zona media podría «atascarse y no levantar cabeza». Algo que la pasada campaña sucedió con el Granada 74, que a estas alturas sumaba 33 puntos y encadenó una pésima segunda vuelta hasta hundirse en el descenso.
Rachas negativas
Alavés y Córdoba se miden esta tarde dentro de dos rachas similares y muy negativas. El conjunto alavesista suma cuatro puntos en cinco partidos con Mandiola, aunque su racha real es de cinco de los últimos 24 disputados. El dato positivo para los albiazules, que el único triunfo en las ocho últimas semanas llegó en el último desplazamiento. Ante el Alicante.
El Córdoba tampoco puede presumir de su momento de resultados. Sólo ha sumado cinco de los últimos 27 puntos en juego. Eso sí, la única victoria fue de pedigrí. Hace tres jornadas, en casa y frente al Zaragoza, el gran aspirante al retorno a Primera División. No obstante, el equipo andaluz, sólo ha logrado tres triunfos más en el Nuevo Arcángel durante la temporada. Frente a Girona, Tenerife y Albacete.
Aún con peores números llega a esta jornada el Eibar, la tercera pata del banco en la pelea por la permanencia. El conjungo guipuzcoano se presenta hoy en Tenerife después de cuatro derrotas consecutivas y dos puntos sumados de los últimos 18. Su última victoria llegó precisamente en la visita del Alavés a Ipurua.
Hoy, en el Nuevo Arcángel, el cuadro vitoriano no puede permitirse un traspié como aquél si pretende reaccionar.