Los vecinos de Gautegiz Arteaga, una pequeña localidad cercana a Gernika, se encuentran conmocionados. No dan crédito al rocambolesco suceso ocurrido la madrugada del pasado domingo en una de las urbanizaciones de lujo del municipio vizcaíno. Dos jóvenes encapuchados accedieron a un chalé y agredieron brutalmente con un hacha y un palo a los propietarios de la vivienda, un matrimonio de mediana edad bastante conocido en la zona, que se encontraba en esos momentos en su habitación.
En principio se pensó que podía tratarse de un intento de robo. Sin embargo, el caso ha tomado una nueva dimensión al descubrirse que uno de los asaltantes, de 17 años, es el hijo mayor de los dueños. Tanto él como un amigo suyo, de 18, que presumiblemente fue quien propinó los hachazos, han sido ya detenidos por la Ertzaintza. El primero ingresó ayer mismo en un centro de menores, mientras que el otro será puesto a disposición judicial en las próximas horas.
Al parecer, tras las primeras pesquisas, la Policía autónoma descartó el móvil del robo y la investigación se dirigió hacia el primogénito de la familia, con el que la pareja, según fuentes de Interior, «mantenía constantes desavenencias».
La brutal agresión se produjo pasada la medianoche. Tras acceder al chalé, los jóvenes se dirigieron a la habitación de sus propietarios. Uno de ellos golpeó varias veces con un hacha al hombre en la cabeza produciéndole heridas de carácter grave. La mujer consiguió reaccionar y, tras forcejear con el atacante, le arrancó la capucha que le cubría el rostro. Entonces, el segundo de los individuos -presuntamente su hijo- le propinó varios golpes con un palo, que le provocaron contusiones por todo el cuerpo. En el momento del asalto también se encontraba en la vivienda la hija menor del matrimonio, que no sufrió daño alguno.
«Oímos gritos»
Ante la resistencia de la pareja, los agresores se dieron a la fuga precipitadamente. Unas personas que se encontraban en un txoko cercano avisaron a la Ertzaintza. «Oímos unos gritos de alguien que pedía socorro y repetía ¡nos quieren matar!», explicaron varios vecinos que acudieron en su auxilio y que se encontraron con el marido ensangrentado en la puerta del chalé.
La Policía autónoma arrestó el pasado lunes al hijo del matrimonio agredido tras encontrar una toalla manchada de sangre en el vehículo de su novia y «desmontarse la coartada que mantenía». Un día después cayó su compañero. Según la versión facilitada por la pareja a EL CORREO, fue el amigo quien «la emprendió a hachazos» y no su hijo. Los vecinos de la urbanización de Arteaga describen como «muy discreta» a la familia, que apenas hace vida en el pueblo. «El chico es algo inquieto y se le veía algo más por aquí porque andaba con los jóvenes de la localidad. Su novia es de Elantxobe», explicaba uno de los residentes en la zona.