El plan de euskera de la Diputación de Álava hasta el 2012 fija un nuevo índice de preceptividad (conocimiento del euskera) que se sitúa en el 28,54% de los puestos de trabajo, cuando en el periodo anterior era el 24,53%.
El diputado de Administración Foral, Claudio Rodríguez, ha presentado hoy en las Juntas Generales el II plan de normalización del uso del euskera. Rodríguez ha defendido que "la ciudadanía tiene que poder elegir la lengua en la que expresarse con la Administración y nosotros debemos de garantizar el servicio bilingüe".
El objetivo es respetar el derecho el derecho a elegir el idioma oficial que tiene la ciudadanía a la hora de relacionarse con la institución foral. A su vez, el deber de la Diputación es "conseguir que esa elección se convierta en una realidad práctica, no únicamente en teoría", ha insistido Rodríguez.
El diputado ha desgranado algunas de las medidas que se van a llevar a cabo para que el derecho se convierta en realidad. Entre ellas destaca el establecimiento de las unidades de atención al público.
Al final del plan anterior eran 223 los puestos con fecha de preceptividad (la fecha en la que los funcionarios tienen que acreditar el nivel de euskera que se les exige), que ahora corresponderán a 254 puestos. esto supone el 28& de la plantilla, que supera los mil funcionarios.
Más cursos
Además, Rodríguez ha avanzado que una vez que finalicen las oposiciones del 2009, se adecuará la relación de puestos de trabajos para adaptarla al nuevo índice, una vez que los nuevos funcionarios tomen posesión de sus puestos. Más allá de las fechas de preceptividad, el índice define los objetivos mínimos a cumplir por la institución en cuanto a unidades bilingües.
Asimismo, el plan recoge los criterios de uso de las lenguas oficiales en sus relaciones comunicativas (oralmente por escrito y en sus comunicaciones telemáticas) con la ciudadanía, con los agentes de servicio o con otros instituciones, así como en las relaciones internas de la Diputación, dando prioridad al euskera.
Por ejemplo, al personal se le ofertarán progresivamente más cursos en euskera; en el registro, se inscribirán los documentos en la lengua oficial en que están redactados, o en las subvenciones, se concretarán las obligaciones en cuanto al bilingüismo de los preceptores.