Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

Álava

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La remodelación de la manzana de la plaza de toros, uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos que se ha propuesto la ciudad, ha estado al borde de quedarse empantanada y a medio hacer. Tres años y medio después de que arrancaran las obras en el solar, las graves dificultades económicas que atraviesa una de las dos constructoras del plan, Urco-Urbasa, han puesto en serio peligro una operación que, hasta ahora, sólo ha permitido construir el nuevo coso taurino. La Caja Vital, financiadora del proyecto desde el inicio a través de la concesión de créditos a las promotoras, se ha visto obligada a acudir al rescate para evitar el desastre.
La mayor entidad de ahorros de la provincia se ha quedado con la parte de Urco-Urbasa en el plan -el 50%- para, por un lado, garantizar que se acometa la remodelación de la manzana y, por otro, no perder la multimillonaria suma de dinero que prestó. Según ha podido saber en exclusiva EL CORREO, el Gabinete Lazcoz dio el visto bueno a este acuerdo, denominado «transferencia de aprovechamientos», hace poco más de un mes. En concreto, el pasado 29 de diciembre.
El germen de esta intervención se gestó en 2004. Entonces, el Ayuntamiento firmó un convenio con las constructoras, Urco-Urbasa y FCC, para que levantaran una plaza de toros multiusos -ya concluida-, un parking de 780 plazas y una plaza pública. En virtud del acuerdo, todo ello pasará a ser propiedad de la ciudad y, además, las arcas municipales recibirán 7,3 millones de euros. El Consistorio nunca ha desvelado si ha percibido ya esta cantidad, sólo una parte o aún nada.
Para costear esos equipamientos y ganar dinero, las promotoras edificarán alrededor de 22.000 metros cuadrados de oficinas y locales comerciales, 39 pisos tutelados y 98 viviendas de lujo.
Con estas premisas marcadas, la operación empezó a ejecutarse sobre el terreno en agosto de 2005. Sin embargo, veintiséis meses más tarde, -en octubre de 2007- después de rematarse la plaza de toros y cuando arrancaba la construcción del parking subterráneo, los trabajos entraron en punto muerto. Un juez ordenó la paralización cautelar de las obras para preservar los intereses de algunos residentes de la zona, que mantenían un litigio con el Ayuntamiento por el plan de urbanización de la manzana.
Sin pagos desde junio
Las labores se reanudaron seis meses después, en mayo del año pasado, cuando la temida crisis econónima comenzaba ya a dibujarse en el horizonte. Para entonces, Urco-Urbasa, al igual que otras importantes empresas del sector, empezaba a percibir sus envites. Tanto es así que, según han confirmado a este periódico algunos miembros de la larga lista de compradores de los 98 pisos de lujo de la plaza de toros, la empresa no les ha vuelto a solicitar ningún pago desde el pasado mes de junio.
Era tan sólo la boina del iceberg. La promotora, incapaz de seguir adelante con el proyecto, amenazaba con dejar la operación urbanística en un mero campo de zanjas en torno al coso. Así las cosas, la entidad presidida por Gregorio Rojo ha decidido hacer esa parte suya -si bien delega en Urco-Urbasa las obras y la comercialización de las viviendas y locales comerciales-, con lo que pone el plan a salvo. A cambio, eso sí, obtendrá un importante porcentaje de los beneficios que depare.
En la actualidad, los operarios simultanean los trabajos en el aparcamiento y en la edificación del bloque de viviendas. La intervención, que deberá concluirse dentro de dos años, no contará con el hotel de cuatro estrellas que la cadena Abba tenía previsto gestionar. Hace poco más de una semana, la propietaria del solar donde se iba a construir, una sociedad del dueño de Urco-Urbasa, informó por escrito al Ayuntamiento de que «desestima» hacerlo por ahora. El equipamiento queda, por tanto, congelado sin fecha.
Esa constructora está liderada por el aparejador Andrés Iráculis, hermano de Antón, propietario de Urbasco, grupo alavés que también atraviesa un momento delicado. Y es que, como adelantó ayer este diario, la principal entidad de ahorros andaluza, Unicaja, le reclama 12 millones y ha presentado en Vitoria una solicitud de embargo.


i.o.olano@diario-elcorreo.com
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS