Por su valor natural y diversidad biológica, su ayuda a la purificación del agua, su valía a la hora de controlar posibles inundaciones y su atractivo como lugar de recreo, las balsas de Salburua se han constituido en auténticas joyas de la ciudad. Aunque quizá un tanto desconocidas para los propios vitorianos, como reconoció ayer el presidente en funciones del Centro de Estudios Ambientales, CEA, José Manuel Bully.
«Son un referente en España y en el marco europeo, aunque quizá por tenerlas tan cerca de casa, no siempre se aprecian», manifestó durante la presentación de los actos que, a lo largo de este mes, se celebrarán en Vitoria para conmemorar el Día Mundial de los Humedales y que estarán encaminados a «sensibilizar al público sobre la valía y el beneficio para la ciudad que tienen estas balsas».
Sin ir más lejos, Bully recalcó que, en las inundaciones de la semana pasada, el humedal de Salburua demostró «su eficacia y eficiencia. Evitó males mayores».
Otro punto a su favor es la presencia en sus aguas de la rana ágil, cuya supervivencia se halla amenazada, y que hoy en día sólo se encuentra en Navarra y Álava. Precisamente este anfibio es uno de los que protagonizan la muestra 'Anfibios y reptiles, diversidad y color', que desde ayer y hasta el 1 de marzo puede admirarse en la Casa de la Dehesa de Olárizu. Veinticinco imágenes a todo color y de gran formato en las que el fotógrafo y naturalista Ramón Arambarri ha retratado la belleza de diversas especies autóctonas del País Vasco y Navarra, junto a las que se incluye una pequeña explicación sobre ellas.
En peligro
Es el caso del sapo partero común, una de las escasísimas especies de anfibios donde el macho se encarga de cuidar los huevos hasta que se desprende de ellos; o de la 'Pelophylax perezi', más conocida como la rana común, cuyo tono verdoso le sirve de camuflaje en la vegetación. En la muestra tampoco faltan la lagartija ibérica, la víbora áspid, el lagarto ocelado, la culebra de collar o el galápago europeo.
Un catálogo complicado de reunir por las dificultades que entraña conseguir la instantánea perfecta en cada uno de sus respectivos hábitat, de enfocar a la distancia adecuada o mantener al animal controlado, como es el caso de la víbora. El propio Arambarri desvelará este jueves, a las 19.00 horas, cómo se produjo esta exposición en una de las tres charlas organizadas en la Casa de la Dehesa.
La siguiente, el día 12, tratará sobre un proyecto de conservación para la rana ágil a cargo de Alberto Gosá, del Observatorio de Herpetología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Tras la conferencia, habrá una visita a las balsas de Salburua, en torno a las 20.30 horas, a la que pueden acudir todos los interesados previa llamada al 945 162696. La última jornada, el día 19, estará centrada en uno de los deltas fluviales mejor conservados, el del Danubio, y se incluirá una muestra del folclore y de la gastronomía de la zona.
Las actividades divulgativas se completan con la puesta a la venta por tres euros de un cuaderno donde se explica el valor de la biodiversidad, sus funciones y servicios. Los beneficios se destinarán a financiar la casa promotora de la cultura ambiental en la provincia cubana de Matanzos.