La cadena de electrodomésticos Choymo prepara para finales de febrero el levantamiento de la suspensión de pagos, un año después de haberse acogido al concurso de acreedores como consecuencia de la caída de las ventas derivada de la fuerte competencia de otros grupos y agravada por la la crisis económica, lo que provocó la entrada en pérdidas de la compañía.
Fuentes próximas a la empresa informaron a EL CORREO que la junta de acreedores que se celebrará el próximo 24 de febrero tiene previsto aprobar el convenio de pago de la deuda y la vuelta a la normalidad de la compañía, que ha conseguido mantener equilibrada su cuenta de resultados durante los últimos seis meses de la mano de los administradores judiciales.
Para poder salir de la crisis en que estaba inmersa, Choymo ha tenido que someterse a un severo régimen de adelgazamiento en su estructura y su plantilla. Sus 70 trabajadores han quedado reducidos a 31, después de que una parte de ellos abandonara voluntariamente la empresa en los primeros momentos y de que se alcanzara un acuerdo para el despido del resto de afectados.
Cierres
Además, la cadena ha tenido que desprenderse de su tienda del casco urbano de Barakaldo y cerrar la segunda planta de su centro comercial ubicado en el polígono Ibarzaharra de Sestao.
El convenio de acreedores contempla el pago total de la deuda en un plazo de cinco años, con los dos primeros de carencia, y recoge además una serie de condiciones que garantizan la «gestión profesional» de la empresa, indicaron las citadas fuentes. Además, contará también con un consejo de tres miembros «profesionalizado».
Nacida en 1970, Choymo es una de las cadenas más tradicionales de la Margen Izquierda en la comercialización de electrodomésticos y dotaciones para el hogar. La elevada competencia existente en la zona en este sector, en especial desde la apertura de los centros comerciales de Megapark, desencadenó su crisis.
En la actualidad, mantiene unas ventas de medio millón de euros al mes, cifra mínima para garantizar la viabilidad en sus dimensiones actuales, indicaron las fuentes citadas, que destacaron que el convenio se ha visto facilitado por el hecho de que la compañía dispusiera de activos no hipotecados, como los locales en que tiene ubicados sus negocios.