Los semáforos son competencia municipal, por tanto es el Ayuntamiento quien debe poner orden en los cuatro cruces donde parece que no hay manera de que se entiendan los vehículos con su nuevo compañero de calzada. Dicho de otra manera, el Gobierno vasco se desentiende de la regulación semafórica de Vitoria. Esta ha sido, más o menos, la respuesta que la consejería de Transportes le ha dado al Gabinete Lazcoz, cuando le solicitó que ajustara mejor esos cuatro puntos conflictivos detectados en el trazado del tranvía.
Un portavoz autorizado del departamento de Transportes ha asegurado a EL CORREO que la regulación semafórica es cosa del Consistorio, con independencia de que las obras de las líneas del metro ligero las ejecutase el Ejecutivo autónomo. «El tema de la prioridad semafórica se estudió en colaboración con el Ayuntamiento. Nos consta que al principio hubo desajustes pero creemos que están solucionados. Ahora, la competencia de regular el tráfico urbano es municipal», recalcó.
Según avanzó este diario la semana pasada, el alcalde Patxi Lazcoz envió hace unos días a la dirección de Transportes una carta en la que se detallaban los cruces que consideraba problemáticos y urgía una pronta solución por parte del departamento que dirige la nacionalista Nuria López de Guereñu. El Consistorio entiende que ésta es una tarea que corresponde a Lakua, dueño del trazado del metro ligero.
Al parecer, el principal problema es que el tráfico se ralentiza demasiado al haber fallos en el programa que activa los semáforos en rojo o en verde, en función de si han pasado o no los convoyes. Esto ocurre en los cruces de Duque de Wellington con el Bulevar de Euskal Herria -en la parada de Txagorritxu- y con Antonio Machado y Blas de Otero, en Paz con Independencia y Guridi, y en la concurrida plaza de Lovaina.
Parlamento
Otro punto pendiente del tranvía que ha acogido Vitoria con los brazos abiertos es la marquesina del Parlamento vasco, una de las más concurridas y que tantos quebraderos de cabeza provoca en los conductores de Tuvisa. El Gobierno vasco admite que aún no sabe cuándo la modificará y, ni siquiera, si lo hará.
Las mismas fuentes de la consejería vasca de Transportes recordaron a este periódico que el departamento analiza en estos momentos la conveniencia de alterar la parada o esperar a la puesta en marcha el próximo mes de mayo del plan de movilidad con la consabida reorganización de las líneas de transporte urbano. «Igual al final no pasan urbanos por ese lugar», señaló.