
Federer se derrumba. / Reuters
Entrega de trofeos en el
Open de Australia. Nadal y Federer esperan su turno. El suizo, como subcampeón, es el primero en recibir su premio, una bandeja de plata. El récord de Sampras deberá esperar. Al que fuera hasta hece poco 'número 1' se le ve nervioso, emocionado.
Roger intenta tomar la palabra, pero apenas puede. Rompe a llorar. Imagen estremecedora. Con Nadal no puede. Sabe que es su bestia negra. La imagen de Federer con lágrimas en los ojos emociona a todo el público. Los espectadores le recompensan con una calurosa emoción. Rafa se une al reconocimiento.
Llega entonces el momento más esperado. El tenista español recoge el trofeo que le acredita como el campeón del primer Grand Slam del año. Lo recoge sin efusividad. Por respeto a Federer, a quien se acerca para consolarle. El abrazo de los dos campeones. La imagen del día, en definitiva.
En un segundo intento, en el que también tuvo que detenerse porque su garganta no le daba aliento, el helvético dedica unas palabra al mallorquín. "Rafa tú lo mereciste, fantástica final, y gran temporada el pasado año", dijo como pudo. El deporte es así de grande.
Le gustaría "ser zurdo"
Ya en rueda de prensa, Federer señaló que le gustaría "ser zurdo" como Nadal. "Me gustaría ser zurdo también para jugar los puntos de la ventaja así", dijo el suizo, al destacar cómo el saque abierto del español en ese campo de recepción a la izquierda, hace mucho daño cuando lo abre tanto. "Desde luego es una gran ventaja para él y no es la primera vez que sucede"
"Ha sido un partido muy complicado y no creo que haya sacado particularmente bien, desafortunadamente. Y creo que eso ha sido la clave al final del encuentro", expresó Federer, tocado anímicamente. "Luché muy duro, porque él jugó muy bien. Pero hubiera deseado que mi servicio fuera mucho mejor, pero eso hay días que eso no sale. En el quinto set todo puede suceder, ese es el problema. No siempre el mejor jugador gana, es sólo cuestión de lograr el momento", explicó. "Él jugó un formidable quinto set y yo no fui capaz de dominarle. No hay duda de que es uno de los más duros para un quinto set", comentó sobre la fortaleza mental de Nadal.
"Éste era, sin duda, uno de esos partidos que deseaba ganar, pero hay que vivir con eso y sucede que duele más habiendo sido tan cerrado, como en Wimbledon" recordó el suizo quien sabía que el duro partido que disputó Nadal en semifinales no le pasaría factura al español. "Sabía que no iba a afectarle y yo no tenía algo preparado contra él. Estaba listo", dijo Federer, que comentó que no estaba peor por haber perdido la oportunidad de igualar el récord de Pete Sampras.
"En un primer momento te desilusionas, estás noqueado, triste. Todo eso te sobrecoge. El problema es que no puedes ir al vestuario, darte una ducha y tomártelo fácilmente. Tienes que mantener el tipo fuera, pero ese es el peor sentimiento", añadió Federer, que a pesar de esta derrota confía aún en vengarse. "Sí, puedo batirle", afirmó, "no puedo pasarme cuatro horas y media ahí fuera sin creerlo".
Toni Nadal también lloró
Mientras tanto, Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa Nadal, también rompió a llorar embargado por la emoción al recordar a Federer. "Yo estaba a punto de llorar también en el palco", comentaba Toni en la puerta del vestuario de su sobrino, recordando esos momentos, cuando al técnico del número uno del mundo se le saltaron las lágrimas y lloró durante casi 20 segundos. "No me gusta ver llorar a nadie pero menos a Roger, al que le tengo mucho respeto y aprecio. Ha sido muy duro", dijo Toni tras recuperarse.