A falta de toda una segunda vuelta para cerrar la temporada, el Alavés transita con las pulsaciones desbocadas. Su estado de ansiedad no nace de la nada, se asienta en una trayectoria reciente desconsoladora. Con sólo 11 puntos cosechados de los 39 últimos posibles vuelve a sentirse entre la espada y la pared. Esta tarde comparece en Mendizorroza ante el Salamanca de nuevo acuciado por las urgencias. Como si fuera un estribillo recitado cada fin de semana, la victoria es vital para tratar de alejarse de una zona de descenso en la que todavía no se ha enfangado. De momento, la mira desde ese inquietante decimoctavo escalón de la tabla con un escuálido dique de contención de dos puntos.
Tras la dura derrota del pasado domingo ante el Albacete, el Alavés busca ante los salmantinos un resultado positivo que evite una catarsis para nada recomendable. Si Mendizorroza es escenario de una derrota o de otra actuación descorazonadora, la directiva albiazul puede tomar la decisión de acometer un nuevo relevo en el cargo de entrenador. Así, 'Manix' Mandiola se encuentra ante un auténtico 'match ball' en el que será su quinto partido al frente del plantel albiazul. Una presión brutal para el técnico eibartarra.
De cara a una cita crucial, Mandiola ha consumido la semana inmerso en constantes probaturas para pergeñar un 'once' de garantías que plante cara al Salamanca. Durante el ensayo final realizado durante la mañana de ayer en Ibaia, el técnico albiazul dio con una fórmula que le pareció convencer plenamente. La disposición táctica de 4-2-3-1 se mantiene, pero se registran varios cambios de piezas respecto al último partido contra el Albacete en Mendizorroza.
En el primer entreno
El más significativo puede ser el del recién llegado Juanjo, que pasó a engrosar el teórico equipo titular en su primer entrenamiento con el Alavés. La llegada del jugador cedido por el Racing de Santander desplaza a Jonathan Reguero, que no sólo pierde la opción de ser titular sino que también queda fuera de la convocatoria. Tras ser la gran baza de Mandiola para suplir a Javi Guerra como principal arma ofensiva, el canterano albiazul experimentó ayer un duro viaje de vuelta al filial para medirse al Zarautz.
No sólo la punta de ataque registrará cambios. Si se repone a tiempo del golpe en el cuello que sufrió ayer, Nacho Garro cuenta con todos los boletos para compartir con Casar un puesto en el centro de la defensa, una nueva disposición que desplaza a César Caneda al lateral derecho y excluye a Íñigo Kalderon de la titularidad. Emilio Sánchez retrasaría su posición habitual para componer el doble pivot junto a Gaizka Garitano. En la línea de mediapunta, Mandiola terminó ayer por decantarse por Moreno en el centro en sustitución de Igor Martínez. Las bandas se las repartirían Óscar de Marcos y Dani Castellano.