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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

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DE CUANDO EN CUANDO

31.01.09 -

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L a afición que tiene hoy el paisanaje por requerir los servicios de brujas, adivinadoras y demás especialistas en solucionar problemas (la abundante oferta es la mejor prueba de una buena demanda) no es nada nuevo y como prueba poseo un documento periodístico de hace siglo y cuarto que da fe de la existencia de una bruja malagueña que se aprovechó de estas aficiones para timar a una ingenua clienta con un truco muy original. Se lo cuento tal como lo leo en una noticia de 1885. Oído al parche.
Una joven malagueña deseaba recuperar a un novio que le había dado por lo visto palabra de casamiento pero que lo pensó mejor y tomo las de Villadiego. La pobre chica abandonada (no se dice si tambien seducida), no sabiendo que hacer para recuperarlo (las hay ingenuas, oiga) recurrió a una bruja llamada Isabel que se hizo cargo de su caso, asegurando que aquel mozo esquivo caería a sus pies como un felpudo.
Comenzó su conjuro sacrificando un cabrón (aclaremos que aquí se refiere al macho de la cabra) arrojando una paloma al mar y realizando después una serie de conjuros y operaciones extravagantes para completar el tratamiento.
Entre estas operaciones se incluía la imprescindible necesidad de buscar dos monedas de oro que su clienta debería llevar cosidas al dobladillo de su falda hasta que apareciese el novio arrepentido a postrarse a sus pies. Y la misma bruja, en un gesto de inusual amabilidad, se encargó de coser con mucha delicadeza las dos monedas en la falda de su apreciada clienta.
La chica se fue muy contenta a esperar el regreso de su amado, pero pasaron días y días y, en vista de que su amado no volvía, decidió al menos recuperar las dos monedas de oro. Descosió el dobladillo y allí estaban las dos monedas, solo que, en vez de ser dos monedas de oro, eran dos ochavos que la hábil prestidigitadora había colocado en el dobladillo.
La bruja debió realizar sus conjuros más de una vez porque la noticia decía que la timadora iba a ser juzgada por brujería en los tribunales de la capital malagueña.
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