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Economía

ECONOMÍA

La economía española, siempre inflacionaria, se enfrenta a un peligro que genera paro y aún menor consumo
31.01.09 -

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La economía española ha sido siempre inflacionaria. Desde el siglo XVI, cuando el oro y la plata llegados de América desequilibraron el aparato productivo, creando paradójicamente pobreza y descontento, hasta hace sólo unos meses, siempre ha sido un peligro latente. Ahora, nuestro sistema productivo se enfrenta a una amenaza nueva.
¿QUÉ ES LA DEFLACIÓN?
La deflación es una caída de los precios en el conjunto de la economía de una duración no inferior a dos trimestres, según el criterio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
¿POR QUÉ SE PRODUCE?
La deflación se da cuando la oferta de bienes y servicios es superior a la demanda. Ello obliga a las empresas a bajar los precios para disminuir existencias y facturar.
¿ES MALO QUE BAJEN LOS PRECIOS?
Lo es en tanto los consumidores aplazan sus decisiones de compra porque confían en que los artículos serán más baratos dentro de un mes o dos que hoy. Para ganar poder adquisitivo con el mismo dinero, renuncian a comprar hoy. Eso hunde la facturación de las empresas y genera paro, lo que a su vez contribuye a nuevas reducciones de la demanda.
¿ES PEOR QUE LA INFLACIÓN?
La inflación es más aparatosa en sus datos. En 1994, Yugoslavia (formada ya en ese momento sólo por Serbia y Montenegro) llegó a registrar una inflación del cinco mil billones por ciento -un cinco seguido de quince ceros-, batiendo el récord histórico y dejando pequeño el episodio de hiperinflación registrado en Alemania en los años veinte y que fue el caldo de cultivo en el que creció el nacionalsocialismo. En cambio, es obvio que un índice de precios negativo no puede alcanzar nunca el 100% porque ello equivaldría al absurdo de que ya nada tendría precio y todo se regalaría. En Japón, durante los años treinta, llegaron a registrar una bajada del IPC de hasta el 25%, y en Suecia, en esos mismos años, del 20%. La deflación y la hiperinflación son demoledoras para la economía. Sin embargo, la mayor eficacia del sistema productivo se da con una pequeña inflación, en torno al 2% según los expertos.
¿HA HABIDO ALGÚN EPISODIO RECIENTE DE DEFLACIÓN?
Japón ha vivido una larguísima etapa de deflación que ha durado 16 años, de 1990 a 2006, causada por un desplome del mercado inmobiliario. Aún hoy, los precios de la vivienda son en aquel país inferiores en términos absolutos a los de 1990.
¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE?
La deflación crea un círculo vicioso muy difícil de romper: baja elconsumo, lo que genera paro que añade nuevos recortes a la demanda. Además, penaliza a los deudores porque la cuota que deben pagar por su crédito se mantiene en el tiempo mientras su salario baja. Justo lo contrario de cuando hay inflación: la cuota permanece pero su salario sube al ritmo del IPC.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
Los especialistas sostienen que es más fácil evitar caer en la deflación que combatirla una vez que se ha producido. La política clásica consiste en poner dinero muy barato en circulación (en Japón el tipo de interés durante años fue del 0%) para estimular el gasto y la inversión. Pero, contrariamente a lo que sucede con las políticas antiinflacionistas -que en lo monetario se basan en subir el precio del crédito y retirar dinero de la circulación-, los efectos no son rápidos ni están del todo garantizados.
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