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Política

30.01.09 -

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La crisis del PP vasco tiene su punto culminante en la reunión que el grupo parlamentario mantiene en mayo con María San Gil. El encuentro se produce tras el funeral por el guardia civil Juan Manuel Piñuel, asesinado por ETA en Legutiano. San Gil ya había amagado con la renuncia a raíz de su «problema de confianza» con Rajoy. Así lo recuerda Leopoldo Barreda, portavoz del PP. «Tuvimos reunión del grupo y María no quería subir. Carlos Urquijo insistió en que había que hablar del tema. Carmelo (Barrio) dijo que avisaba a María. Lo que entonces escuchamos de María nos dejó atónitos. Estaba alterada y afirmaba sin ningún pudor: 'Pero, ¿no os dais cuenta? No es a nosotros... es a mí a la que la gente quiere. Porque yo soy el referente nacional, yo soy el referente moral, yo soy la que tiene los votos, a la que más quiere la gente en toda España y a la que quieren las cámaras'. Me quedo clavado en el asiento y todos vemos a una persona que no conocíamos». Tras esa reunión, San Gil cumple su anuncio y se va «a casa». Barreda confiesa que en el PP vasco pensaban que «a María la estaban pinchando» en la etapa previa al congreso de Rajoy. «Alguien le está diciendo que tiene que montar bronca porque había fallado lo de Esperanza Aguirre... Creo que el responsable es estrictamente Jaime Mayor Oreja por todas las referencias que tenemos. Quienes la azuzan cometen un error y es creerse que María va a ser un instrumento de acoso y derribo de Rajoy hasta el congreso».
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