La Fiscalía General del Estado basará la impugnación ante el Supremo de las candidaturas de Askatasuna en que este partido no es más que una copia «improvisada» y «apresurada» de la ilegalizada Euskal Herritarrok (EH), marca electoral de Batasuna en las autonómicas de 1998 y 2001. Además, el Ministerio Público espera incluir en su petición de anulación del partido sospechoso nuevos datos encontrados por la Policía en un ordenador incautado en la redada del juez Baltasar Garzón la pasada semana contra la nueva mesa de Batasuna.
Los análisis de la Fiscalía y de los servicios de información sobre los orígenes de Askatasuna son coincidentes: el partido fue creado a toda prisa por la izquierda abertzale el 31 de agosto de 1998, apenas dos meses antes de que el 25 de octubre se celebraran los comicios autonómicos. El acoso judicial a las siglas independentistas ya había comenzado y los dirigentes de Batasuna temieron que EH, que iba a participar en las elecciones, fuera ilegalizada. Por ello, dieron de alta a Askatasuna en el registro de partidos.
Pero hace once años la izquierda abertzale no era tan cuidadosa como ahora y sus promotores no se esmeraron en ocultar los indicios que probaran que Askatasuna era una simple reedición de EH. Los informes de la Guardia Civil y de la Policía para la Fiscalía y la Abogacía son tajantes: los impulsores de Askatasuna ni se molestaron en inventar unos estatutos para la nueva formación. Se dedicaron a trasponer artículo por artículo de un estatuto a otro. Los atestados recogen multitud de frases literales copiadas del acta fundacional de EH que fueron transferidas al estatuto de la formación recién nacida. Las fuerzas de seguridad recuerdan que en ambos documentos coinciden hasta el número de miembros de cada órgano interno y los plazos para las reuniones.
Los expertos de Interior explican que finalmente Askatasuna no fue activada para los comicios de 1998 porque Euskal Herritarrok, en plena tregua de Lizarra, siguió siendo legal y pudo presentarse a las elecciones, donde cosechó unos resultados históricos: 224.000 votos y 14 escaños en la Cámara de Vitoria.
'Opción B'
En 2001, según los atestados, la izquierda abertzale, de nuevo temerosa de que EH no pudiera concurrir a las autonómicas, preparó listas en todas las circunscripciones como 'opción B', aunque finalmente no las presentó. Sin embargo, ese movimiento obligó a desvelar las identidades de las personas que estaban detrás de la iniciativa: una quincena de los elegibles de aquella candidatura habían sido miembros de las listas de HB y EH. Otra decena de candidatos, explican los investigadores, fueron posteriormente en listas ilegalizadas en las municipales de 2003 y 2007 como ANV y EHAK.
Con estas pruebas, los responsables de la Fiscalía creen que no tiene importancia el hecho de que los 84 candidatos presentados por Askatasuna para las elecciones del 1 de marzo estén 'limpios', a excepción de cuatro de ellos que fueron interventores de EHAK.
Además, el Ministerio Público espera poder completar sus informes para promover la anulación de Askatasuna con nuevas pruebas que todavía están analizando los servicios de Información de la Policía . Los expertos, según mandos de la lucha antiterrorista, han encontrado documentos relativos a Askatasuna y todo tipo de formaciones ilegalizadas en el disco duro de uno de los ordenadores incautados en el registro de la sede de la ilegal plataforma Herria Aurrera en Bilbao, durante la redada ordenada la pasada semana por el juez Baltasar Garzón contra la nueva Batasuna. Sólo el hecho de encontrar documentos relativos a Askatasuna, con independencia de su contenido, es un indicio que prueba su relación con la izquierda abertzale.