Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

30.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Si algo tengo que agradecer a quienes me echaron de HB, es el levantamiento del velo que tenía en los ojos. Sí, me hicieron un favor». Montero, consejero de ETA en las conversaciones de Argel y ex europarlamentario por Herri Batasuna, relata su expulsión como una liberación que le permitió dejar un «microclima» y abandonar una «secta». La fecha de salida la puso Rufi Etxebarria, ahora encarcelado por formar parte de la dirección de Batasuna: «A partir del 15 de junio de 1992, Txema Montero es ya historia dentro de HB». Para entonces, el abogado vizcaíno ya había expresado a nivel interno y en entrevistas públicas su discrepancia con la forma de actuar de ETA. Una divergencia que se acrecienta con atentados como el de 'Hipercor', en Cataluña -«nos dieron votos (los catalanes) y les devolvemos un bombardeo», rememora-, el de la casa cuartel de Vic en el que fallecen niños y mujeres o el asesinato de Yoyes. «En la universidad me radicalizo -en referencia a su vinculación con la izquierda abertzale- porque empiezo a ver a gente -por la Guardia Civil- que mata y tortura. Me 'desradicalizo' cuando me doy cuenta de que estoy formando parte de un proyecto de gente que mata y tortura». Y sobre el final del terrorismo insiste en su visión pesimista al subrayar la «incapacidad negociadora de ETA» y cómo la banda ha interiorizado que «resistir es vencer». En su opinión, la organización etarra nunca ha confiado en la capacidad de la política para resolver las cosas».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS