Los beneficios de los bancos que «racanean» financiación son «obscenos». Es lo que opina el lehendakari. El jefe del Ejecutivo vasco no dio ayer el nombre de ninguna entidad financiera, pero de sus palabras se deduce que los destinatarios del mensaje son, sobre todo, los dos grandes de la banca española, el BBVA y el Santander, que el miércoles presentaron unos muy buenos resultados a pesar de la crisis.
Las reflexiones de Juan José Ibarretxe se produjeron en el marco de un acto organizado en el edificio Azucarera de Vitoria por la Agencia Vasca de Innovación -Innobasque- para presentar el Año Europeo de la Creatividad, que se celebra en 2009. En presencia de Pedro Luis Uriarte, hoy presidente de Innobasque y en su día hombre fuerte del BBVA, el lehendakari dijo que le parece «obsceno que esta mañana -por ayer- se dieran con todo tipo de alardes» las noticias sobre «los extraordinarios beneficios» de determinados bancos que «tanto están racaneando» a la hora de «acercarse y comprometerse con el entramado productivo, con las empresas y con las personas para financiar sus proyectos en este país».
Las cuentas de resultados del BBVA y del Santander, a las que se refería Ibarretxe, fueron mejores de lo que auguraba la crítica situación del sector financiero. La entidad que preside Francisco González tuvo en 2008 un beneficio neto atribuido de 5.020 millones de euros, el 18% menos que el año anterior. Por su parte, el Santander ganó 8.876 millones, con lo que su retroceso se limitó al 2%.
Comparación
Frente a la actitud de los bancos, el presidente vasco destacó que, «afortunadamente», las administraciones de la comunidad autónoma han impulsado iniciativas para que familias y compañías puedan acceder a créditos, y subrayó el «comportamiento ejemplar» de las instituciones financieras vascas, en referencia a las cajas.
Aunque en las últimas semanas menudean las críticas ciudadanas sobre la actitud de los bancos -se pudo apreciar el pasado lunes en el programa televisivo 'Tengo una pregunta para usted', cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que enfrentarse a varias cuestiones de este tipo-, ningún responsable institucional había señalado hasta ahora de forma tan clara a las grandes corporaciones financieras. Más allá de reclamaciones genéricas para que abran el grifo y concedan préstamos con los miles de millones de euros inyectados por el Ejecutivo, nadie había puesto en relación los resultados económicos obtenidos por la gran banca con su comportamiento para con la sociedad.