«Un entorno duro como el actual puede resultar un estimulante para la creación artística. También puede servir para reorganizar el sector y devolver al mercado una normalidad que había olvidado en ocasiones». Esta rotunda frase no es exclusiva de ningún gurú del mundo del arte sino la suma de las múltiples opiniones de galeristas, artistas y demás implicados en un sector como éste que resulta especialmente sensible, y débil, en los momentos de crisis financiera. Está claro que éste no será un buen año y con esta premisa Arco (ahora ArcoMadrid oficialmente) abrirá sus puertas el próximo 11 febrero con la intención de vender arte contemporáneo. La consigna es tranquilidad y optimismo, porque, hasta el momento, el mercado artístico no ha dado muestras de derrumbe como ha sucedido con el financiero.
A falta de cerrar la cifra definitiva de galerías presentes en la feria, la participación se reducirá este año en torno a un 18% respecto a la edición anterior. Efectivamente, en 2009 participarán un total de 240 galerías, según los datos a 27 de enero aportados por Arco, frente a las 295 del año pasado. Las bajas se han producido fundamentalmente en el bando extranjero como consecuencia de la crisis económica, que lo ha trastocado todo. Por le contrario, la cifra de galerías españolas se mantiene en las 74, e incluso han regresado algunas como la donostiarra Altxerri, ausente en 2008. Fuentes de Arco han precisado que la menor participación este año resulta inevitable, aunque esperan que la caída se suavice a última hora y el mensaje es de optimismo. Una de las apuestas de Arco es llegar a los mercados emergentes, como son China, India y Brasil, principalmente. Por ello, India es este año el país invitado y contará con una representación de 13 galerías y medio centenar de artistas
Pese a todo, los galeristas consultados aseguran que acuden a a la feria de arte más importante que se celebra en España con ilusión, ya que el mercado, según los datos de ventas en las últimas subastas, está aguantando el oleaje.
La consultora francesa ArtPrice señala, según datos facilitados por la propia Arco, que los precios del arte contemporáneo han crecido un 12,5% en el último año, frente al frenazo del conjunto del sector. Un informe de Bloomberg indica, en este sentido, que la facturación de las dos principales casas de subastas del mundo, Sotheby's y Christie's, se ha reducido el 17% en 2008. Uno de los datos más significativos que destaca es la bajada de las cotizaciones de las piezas, sobre todo las consideradas no sobresalientes, de los grandes nombres.
Apuesta segura
El mercado va a apostar por lo seguro, por los autores consagrados que garantizan el valor de la pieza. Y así lo han entendido ya los galeristas; sirva como ejemplo la bilbaína Windsor que a sus artistas habituales como Amondarain y De la Fuente, entre otros, ha sumado en esta ocasión piezas del escultor Jorge Oteiza.
El último ranking elaborado por ArtPrice coloca a la cabeza de los 'más seguros', por beneficios en las subastas, a Andy Warhol, seguido de Picasso, Bacon, Rothko y Monet. Entre los más jóvenes, Jeff Koons, que entre julio de 2007 y 2008 generó en diferentes subastas 14,5 millones de euros, es la estrella, seguido de Damien Hirst.
¿Y el pequeño coleccionista? Los estudios dicen que este segmento va a sufrir una contracción como consecuencia del miedo general a la situación económica. Grandes coleccionistas privados y públicos son, por tanto, el objetivo a conquistar.